CUALQUIER SUMISION ES NUESTRA DERROTA. SOLO LA ACCION SOBERANA DEL PUEBLO ES LIBERTAD

domingo, 31 de julio de 2011

ASILO POLÍTICO PARA JULIAN CONRADO





"... la vida es muy peligrosa. No por las personas que hacen mal,
sino por las que se sientan a ver lo que pasa..."
Albert Einstein

Coordinadora “Que no calle el cantor”
La Coordinadora “Que no calle el cantor” asume como propio y da su total respaldo al documento anexo (amicuscuriade), de la Fundación Latinoamericana por los Derechos Humanos y el Desarrollo Social -FUNDALATIN-, introducido en el día de hoy ante los Poderes Públicos de la República Bolivariana de Venezuela, por la Libertad y Asilo de Julián Conrado, solicitud que le formuláramos desde que tuvimos noticias delinfausto atropello y aberrante detención-secuestro del Grancolombiano Cantor. Estamos seguros que esta iniciativa reforzara el proceso judicial emprendido y en curso del Habeas Corpus de Guillermo Torres Cueter, ante el Juez Braulio Sánchez Martínez con el expediente.: N0 678-11, causa: No 5c-678-11
Como ha sido la tradición de FUNDALATIN, desde el ejemplo eterno de su fundador Padre Juan Vives Suriá, la hermandad cristiana y solidaría no sea ha hecho esperara tampoco en esta oportunidad. Sin importar condición política, de raza o condición social, los hermanos y hermanas de la Fundación han dado un paso al frente de los hombres y mujeres decentes que levantan su voz de indignación y esperanza por la libertad del cancionero de la selva Julían.
Gracias hermanos y hermanas dela paz. Ahí les va el texto de su voz al mundo:

La Fundación Latinoamericana por los Derechos Humanos y el Desarrollo Social–FUNDALATIN-, inspirada en los principios rectores que guiaron su trayectoria, con el ejemplo de su fundador, llamado por muchos el “Coloso de los DDHH de América”, Padre Juan VivesSuriá, se dirige a Usted para pedirle la Libertad o que interceda por lograrla, de Guillermo Enrique Torres Cueter, también conocido como Julián Conrado. Se plantee su causa en el marco de las reglas que informan el Debido Proceso, se respete su Integridad Física y por tanto no se exponga a Tortura o Tratos Crueles o Degradantes, se le rodee de las circunstancias para que su Derecho a la Vida sea ejercido a plenitud, y que, como perseguido político que es, no sea entregado al Estado Colombiano, país que lo persigue; y finalmente pedimos que el Estado venezolano le otorgue el Derecho de Asilo o en su defecto, sea enviado con su familia a un tercer país donde se garantice que sus Derechos Humanos sean respetados y vivamente ejercidos.

FUNDALATIN. ACCIONANTE
FUNDALATIN es una persona jurídica de naturaleza fundacional registrada en la oficina subalterna del primer circuito del Distrito Sucre del Estado Miranda, en Baruta el 9 de junio de 1978. 169 y 120. Quedando estampado tal acto bajo el número 34 folio 146, tomo 52 protocolo primero.Es una organización legalmente establecida, y dedicada desde sus orígenes hasta el presente, a la defensa de los derechos humanos. Por ello, con sólidos fundamentos asumimos la causa de Guillermo Enrique Torres Cueter, también conocido como Julián Conrado.

LA LIBERTAD
La Libertad es un valor inherente a la condición humana. No se reduce a elegir entre opciones dadas, aunque allí también está presente, sino que se asocia, entre otros, a la creación de nuevas e insospechadas opciones en la relación del hombre consigo mismo o con la comunidad, e incluso del mismo hombre con la tierra y otros elementos de la naturaleza, y aún más, con los acontecimientos en los que le toca desenvolverse.
Este valor está encuadrado en los pactos sociales que las comunidades han levantado en sus desarrollos civilizatorios. Así, las disposiciones constitucionales nuestras, desde la de 1811 hasta la actual, han establecido el valorlibertad como un principio, y base de las normas especiales que la regulan.
La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, en lo adelante La Constitución, establece en su Art. 44 numeral 1:
La libertad personal es inviolable; en consecuencia:
1. Ninguna persona puede ser arrestada o detenida sino en virtud de una orden judicial, a menos que sea sorprendida in fraganti. En este caso, será llevada ante una autoridad judicial en un tiempo no mayor de cuarenta y ocho horas a partir del momento de la detención. Será juzgada en libertad, excepto por las razones determinadas por la ley y apreciadas por el juez o jueza en cada caso.
Por otra parte, la Convención Americana de Derechos Humanos, en lo adelante Pacto de San José, de 22 de noviembre de 1969, ratificado libremente por Venezuela el 23 de junio de 1977, en el mismo sentido, en su artículo 7 establece en sus numerales pertinentes:
1. Toda persona tiene derecho a la libertad y a la seguridad personal.
2. Nadie puede ser privado de su libertad física, salvo por las causas y en las condiciones fijadas de antemano por las Constituciones Políticas de los Estados parte o por las leyes dictadas conforme a ellas.
3. Nadie puede ser sometido a detención o encarcelamiento arbitrarios.
4. Toda persona detenida o retenida debe ser informada de las razones de su detención y notificada, sin demora, del cargo o cargos formulados contra ella.
5. Toda persona detenida o retenida debe ser llevada, sin demora, ante un juez u otro funcionario autorizado por la ley para ejercer funciones judiciales y tendrá derecho a ser juzgada dentro de un plazo razonable o a ser puesta en libertad, sin perjuicio de que continúe el proceso. Su libertad podrá estar condicionada a garantías que aseguren su comparecencia en el juicio.
6. Toda persona privada de libertad tiene el derecho de recurrir ante un juez o tribunal competente, a fin de que éste decida, sin demora, sobre la legalidad de su arresto o detención y ordene su libertad si el arresto o la detención fueran ilegales. En los Estados partes cuyas leyes prevén que toda persona que se viere amenazada de ser privada de su libertad tiene derecho recurrir a un juez o tribunal competente a fin de que éste decida sobre la legalidad de tal amenaza, dicho recurso no puede ser restringido o abolido. Los recursos podrán interponerse por si o por otra persona.

GUILLERMO TORRES Y LA LIBERTAD
Guillermo Enrique Torres Cueter fue privado de la libertad el día 31 de mayo de este año 2011 en el estado Barinas en la República Bolivariana de Venezuela, así lo informó el 2 de junio del mismo año el Ejecutivo Nacional en los siguientes términos: El Ministerio del Poder Popular para las Relaciones Interiores y Justicia informa mediante un comunicado de prensa de un canal de televisión del Estado, que el 31 de mayo de 2011 fue capturado y detenido en el estado Barinas Guillermo Enrique Torres Cueter de cédula colombiana 9.281.858,de 57 años de edad, quien es requerido por la República de Colombia mediante difusión roja de INTERPOL de fecha 23 de julio de 2002.
La captura de Julián Conrado, nombre como también es conocido, fue enseguida replicada por el señor Presidente de Colombia Juan Manuel Santos, quien agradeció la cooperación del Presidente Chávez Frías. Asimismo, el Subsecretario de Estado para Latinoamérica de los EEUU, Señor Arturo Valenzuela celebró la futura entrega por parte del gobierno venezolano.
Posteriormente ha sido noticia que los captores de Julián Conrado obtendrán una recompensa de dos millones quinientos mil dólares de los Estado Unidos de América.
Como puede observarse, la investigación, seguimiento, persecución y captura de Julián Conrado no está asociada a ningún delito cometido en la República Bolivariana de Venezuela, y los métodos usados son extraños a las prácticas habituales tanto policiales como militares que guían las pesquisas y privaciones de libertad en nuestro país. Es un verdadero escándalo que se esté impulsando en los espacios de paz que tenemos nosotros, las reglas operativas de INTERPOL como verdaderas leyes, y peor aún, que el conflicto social y armado de Colombia se importe como una mercancía cualquiera.
Julián Conrado, como se le conoce, ha sido víctima de prácticas contrarias a las normas contenidas en la legislación venezolana, su Constitución y los Tratados Internacionales que regulan la materia y que arriba están invocadas. Guillermo Enrique Torres Cueter, su nombre de pila, está ilegalmente viviendo un encarcelamiento, y debe ordenarse enseguida su libertad.

EL DEBIDO PROCESO
El Debido Proceso está dispuesto en nuestra Constitución, y la obligación de respetarlo es de todo ciudadano, hombre o mujer, nacional o extranjero, civil o militar, siempre que se encuentre en la jurisdicción territorial donde las normas de este rango son de aplicación inmediata y directa.
La defensa y la asistencia jurídica son derechos inviolables en todo estado y grado de la investigación y del proceso. Así esta establecido en el numeral 1 del Artículo 49 de la carta magna, en consecuencia, no puede válidamente ninguna persona investida de autoridad o no, impedir que este derecho sea ejercido. Los actos que las autoridades realicen sin atender el precepto dispuesto, carecen de valor, son ilícitos, y quienes actúen de este modo se exponen a las sanciones de todo orden definidas para castigar esta conducta.
En este sentido, también se establece en el mismo numeral, el derecho de la persona a ser notificada de los cargos por los cuales se investiga y de tener acceso a las pruebas, tanto como el tiempo para ordenar su defensa. El dispositivo constitucional es claro en el orden teleológico, pues nadie puede defenderse si no conoce los delitos que se le imputan.
Enseguida, en el numeral 2 del mismo artículo de nuestra constitución de 1999, se dispone la presunción de inocencia, recogiendo la doctrina más extendida en el derecho penal del siglo XX y XXI. De este modo se entiende que toda persona en el territorio de la República, independientemente de su nacionalidad, edad o sexo, es inocente hasta que se pruebe lo contrario.
Bajo las mismas rectorías de los numerales anteriores, el Debido Proceso en nuestra Constitución determina el derecho de toda persona a ser oída, al juzgamiento por tribunales imparciales y sólo por el juez o jueza natural, y con las debidas garantías que hagan viable la búsqueda y el encuentro con la verdad para la realización de la justicia.
Tales garantías constitucionales están plasmadas de modo semejante en el Pacto de San José en su artículo 8 en los cinco numerales que contiene y en los literales que van desde la ”a” hasta la “ h”ejusdem.
La comunicación previa y detallada al inculpado de la acusación formulada, el derecho a ser escuchado, a ser defendido por abogado desu elección y de conversar con éste libre y privadamente. El derecho a recurrir del fallo ante tribunal superior y, entre otros derechos el que el juicio sea público excepto en alguna incidencia para preservar los intereses de la justicia. Todo ello configura lo que en el marco del Derecho Internacional de los Derechos Humanos se determina como las garantías Judiciales.


GUILLERMO TORRES Y EL DEBIDO PROCESO
Guillermo Enrique Torres Cueter desde el 31 de mayo desapareció, fue detenido en la madrugada, aproximadamente a las 2:00 am, en la finca conocida como “La Quinta”, jurisdicción de Altamira de Cáceres, Municipio Bolívar, Edo. Barinas. Más de dieciocho (18) personas sin identicación alguna, de vestimenta civil, con armas cortas y “metralletas”. Luego de agresiones diversas, verbales y físicas, fue trasladado con esposas metálicas y ojos vendados en varias camionetas de lujo. Luego de un largo trayecto, en otro lugar, trasladado a una “avioneta”, con un número menor de hombres. Arribó a la base Aérea de La Carlota en Caracas, en la que fue reseñado. Trasladado a otro sitio de reclusión (¿?), en el que duró nueve días vendado y esposado, y obviamente incomunicado. Posteriormente fue llevado a la Dirección General de Inteligencia Militar (DIM), dependencia adscrita al Ministerio del Poder Popular para la Defensa, en la que se encuentra en la actualidad, incomunicado, nada se supo de él por semanas, sin embargo, la fuerza de voces nacionales, quejas sonoras internacionales, y los caminos insospechados de la vida y la libertad permitieron conocer que estaba recluido en Caracas en la zona de Boleíta.
También se conoció con certeza que no se le habían notificado los cargos por los cuales se le privaba de su libertad. No había sido escuchado por autoridad alguna. No había sido presentado ante un juez competente. No se había permitido asistencia jurídica ni médica y se desconocía las razones de su captura.
Empero, si sabía y es del dominio público que, en su país Colombia ha practicado los oficios de cantor y político. Desempeñándose en ambas actividades le ha tocado disentir del estado de cosas de la realidad colombiana, planteando la existencia de una mayoría excluida de la tenencia de la tierra, de los servicios de salud, de la seguridad social, del empleo digno, y una insoportable violencia que victimiza mediante las fuerzas militares, policiales y paramilitares, a los más pobres, por más de sesenta (60) años. Campesinos que han debido desplazarse hacia ciudades como Bogotá, Cali o Medellín entre otras, así como a nuestro territorio patrio.
Sabe de las masacres que se han concretado en El Aro, Barrancabermeja, La Granja, Los Santanderes, Los Montes de María, o la Macarena y de las más grandes fosas comunes de Nuestra América con abierta participación del estado colombiano. Y también sabe que la clase política colombiana ha estado relacionada estrechamente con los grupos paramilitares que han cometido, entre muchas masacres, las que recién se citan. No hay duda, Julián Conrado es político y levanta su voz como tal. Desconocer este hecho sería inescrupuloso, alejado de la verdad y conduciría al estado venezolano a errores inexcusables que estarían en la frontera de una acción dolosa.

GUILLERMO TORRES CUETER Y EL ASILO
El relato de los hechos que se han presentado, subordinado escrupulosamente a la verdad, y los preceptos reguladores de los mismos, nos llevan de la mano hacia la institución del Derecho de Asilo. Originalmente se trató de una costumbre inveterada de prestarle auxilio a una persona perseguida. Entre Estados latinoamericanos, por los desenvolvimientos políticos que se han vivido, el asilo se generalizó para brindar refugio a perseguidos políticos que estaban en situación de riesgo.
Nuestra Constitución vigente en su artículo 69 es radicalmente precisa en la materia:
La República Bolivariana de Venezuela reconoce y garantiza el derecho de asilo y refugio.
Se prohíbe la extradición de venezolanos y venezolanas.
La Convención sobre Asilo Territorial de 1954 recogió esa costumbre y la hizo norma de cumplimiento obligatorio por los estados signatarios. La reunión se celebró en Caracas y la República Bolivariana de Venezuela es Estado parte de la misma. Resaltemos algunas normas que despliegan toda su fuerza en el caso que nos ocupa:
Artículo III
Ningún Estado está obligado a entregar a otro Estado o a expulsar de su territorio a personas perseguidas por motivos o delitos políticos.
Artículo IV
La extradición no es procedente cuando se trate de personas que, con arreglo a la calificación del Estado requerido, sean perseguidas por delitos políticos o por delitos comunes cometidos con fines políticos, ni cuandola extradición se solicita obedeciendo a móviles predominantemente políticos.
Artículo V
El hecho de que el ingreso de una persona a la jurisdicción territorial de un Estado se haya realizado subrepticia o irregularmente no afecta las estipulaciones de esta Convención.
La adhesión de la República Bolivariana de Venezuela a la convención citada le permite, como Estado requerido, si así fuese, exhibir o hacer gala de su condición soberana para adoptar la decisión de amparar al solicitante de asilo y, de este modo, respetar sin dobles vueltas, la norma internacional que libremente incorporó a su derecho interno.
Ahora bien, el Pacto de San José de 1969 del cual la República Bolivariana de Venezuela es Estado parte, consagró igualmente el Derecho de Asilo. En su Artículo 22 numerales 7 y 8 que enseguida transcribimos se dispone:
7. Toda persona tiene el derecho de buscar y recibir asilo en territorio extranjero, en caso de persecución por delitos políticos o comunes conexos con los políticos y de acuerdo con la legislación de cada Estado y los convenios internacionales.
8. En ningún caso el extranjero puede ser expulsado o devuelto a otro país, sea o no de origen, donde su derecho a la vida o a la libertad personal está en riego de violación a causa de raza, nacionalidad, religión, condición social o de sus opiniones políticas.
No cabe ninguna duda. Las normas transcritas no admiten laxas interpretaciones y su aplicación, por tanto, es de cumplimiento forzoso, salvo que se quiera de manera contumaz recorrer las vías salvajes de los hechos por encima del derecho. La afirmación que hacemos es inequívoca y se confirma en el propio texto de nuestra Constitución en su artículo 23 que establece:
Los tratados, pactos y convenciones relativos a derechos humanos, suscritos y ratificados por Venezuela, tienen jerarquía constitucional y prevalecen en el orden interno, en la medida en que contengan normas sobre su goce y ejercicio más favorables a las establecidas en esta Constitución y en las leyes de la República, y son de aplicación inmediata y directa por lo tribunales y demás órganos del Poder Público.
Los hechos narrados y el derecho aplicable en este caso conducen a unas irrebatibles conclusiones de la cuales se derivan las correspondientes peticiones.



CONCLUSIONES
• Guillermo Enrique Torres Cueter es una víctima de personas que han actuado a contracorriente de lo dispuesto en nuestra Constitución Nacional y en lo establecido en tratados internacionales de los cuales la República Bolivariana de Venezuela es signataria.
• Ha sido privado ilegítimamente de la libertad.
• No han notificado los delitos que se le imputan
• No ha sido oído
• No ha sido asistido por abogado
• No se ha aplicado el principio de la presunción de inocencia.
• No se ha puesto a la orden de un juez competente.
• Ha sido sometido a detención o encarcelamiento arbitrario.

PETICIONES
• Que se notifiquen de inmediato, si aparentemente existen, los delitos que se le imputan.
• Que sea oído.
• Que sea puesto a la orden, si por los hechos aparentes corresponde, de un juez o jueza competente.
• Que sea asistido en su defensa si fuese necesario, por abogado o abogada.
• Que se presuma inocente.
• Que se ordene su libertad
• Que por no tener la nacionalidad venezolana y por ser ostensiblemente perseguido político, no sea retornado al país o países que lo persiguen donde podría estar expuesta su vida, su libertad, su integridad personal, y podría recibir tratos crueles, inhumanos o degradantes, que expondrían a la República Bolivariana de Venezuela, como cómplice o autor material, a reproches morales e incluso condenas de los órganos de administración de justicia internacional.
• Que en los términos previstos en nuestra Constitución y en los tratados libremente suscritos por la República Bolivariana de Venezuela, se califiquen formalmente como políticos o conexos con los políticos, los hecho que dan origen a las acciones de persecución, y en consecuencia, el señor Guillermo Enrique Torres Cueter sea beneficiario del derecho de Asilo.
FUNDALATIN

jueves, 28 de julio de 2011

Cómo atacar los símbolos de NuestrAmérica Rebelde



Esta nota de prensa la tomamos del diario "Ultimas Noticias", de la columna de Leopoldo Puchi, porque nos parece importante ver cómo la canalla mediática de todo el mundo busca acabar con el proceso que viven los pueblos de NuestrAmérica Rebelde. Esta vez se trata de un escritorzuelo español, refrendado por el ultraderechista Mario vargas Llosa, con la única intención de demoler los símbolos sobre los que se está construyendo la nueva Patria Grande

Bolívar ¿Genocida?

¿Quién lo dice? Un tal Pedro González-Trevijano, rector de la Universidad Rey Juan Carlos, que acaba de publicar en España un libro con el título de “Dragones de la política”, prologado por Mario Vargas Llosa.

La idea aparente y formal de la obra es presentar una suerte de nueva categoría histórica, los “dragohumanos”, personajes de épocas, ideologías y latitudes diferentes, pero que tienen, a juicio del autor, en común “las matanzas” y “grandes atrocidades” que perpetraron, y que fueron elevados en vida “a la condición de dioses” como consecuencia del “servilismo y el fanatismo de las masas”. En esta lista de veintisiete genocidas elaborada por González destaca el prócer venezolano Simón Bolívar, quien figura en ella junto a Hernán Cortés, Atila y Gengis Khan.

González considera que por encima de las diferencias que pueden existir entre personajes como Bolívar, Hitler, Aquiles o Fidel Castro hay un denominador común en todos ellos: “la idea de la destrucción”. Y Vargas Llosa no se queda atrás en su prólogo, al señalar que los “dragohumanos” pudieron haber defendido causas justas o causas abominables, pero el rasgo común que los hizo pasar a la historia no fueron ideales, proyectos o gestas, sino sus crímenes masivos.

Así pues, la intelectualidad de derecha ha encontrado una nueva bestia para una nueva cruzada: Simón Bolívar. Ya no les basta con acorralar las corrientes de izquierda y socialdemócratas con el credo neoliberal, aspecto en el que han centrado su actuación en las últimas décadas, sino que consideran que se debe detener el impulso que ha tomado en Latinoamérica, desde el fracaso del ALCA en 1975, la construcción de un nuevo orden de integración de los países del continente.

Este proceso de integración en el Sur necesita, para poder avanzar, recurrir a la fuerza y energía social que brinda la memoria histórica de sus poblaciones y los símbolos de su imaginario colectivo. Y, por supuesto, el más potente y universal de éstos es la figura de Bolívar. No es casual que se le quiera destruir convirtiendo su gesta independentista en un acto criminal, un genocidio, que bien merecería su tribunal de Nuremberg, post morten.

Aunque el planteamiento de González pueda parecer una insolencia aislada, es en realidad expresión de toda una corriente de pensamiento, que tiene su expresión en Venezuela en autores como Ana Teresa Torres, que se han propuesto reescribir la historia de nuestros países para ajustarla a la ideología del pensamiento único.

UN RELATO SOBRE LA MUERTE DEL CHE...


(El agente de la CIA Felix Rodríguez, el Che y otros soldados bolivianos)

Confesiones de Félix Rodríguez: AGENTE DE LA CIA QUE ORDENO SU ASESINATO. MIGUEL SALAZAR
Yo pude haber salvado al Che

“… El 8 de octubre de 1967, el presidente estadounidense Lyndon B. Johnson es avisado por su asesor, Walt Rostow, con un memorando urgente, que el Che está preso en Bolivia”.
El protagonista de esta entrevista es Félix Rodríguez, un estadounidense de origen cubano, ex brigadista de Bahía de Cochinos, veterano de Vietnam y ahora ex miembro de la CIA, de donde salió jubilado con el grado de coronel.
Esta entrevista se planteó en Caracas una mañana de la última semana de mayo. Estando próximo a cumplirse el 83 aniversario del nacimiento de Ernesto Guevara de la Serna, me propuse un trabajo distinto sobre sus postreros días en La Higuera. Entonces, tomando un café con leche como mi ya acostumbrado ritual de cada alborada, le pregunté a un amigo (de quien me reservo su identidad) sobre Félix Rodríguez, quise saber si vivía. Me llamó la atención un libro que traía consigo titulado Guerrero de las sombras, precisamente escrito por el personaje a quien la historia reseña como el hombre que mató al Che. Fue así como, por esas cosas del destino, nos propusimos indagar sobre su paradero y logramos ubicarlo en Miami, exactamente en su casa de Biscayne Boulevard.
Miguel Salazar
La Higuera, 9 de octubre de 1967. Era el mediodía y Félix Rodríguez tomaba notas mientras conversaba con Ernesto Guevara, quien permanecía sentado en una banqueta. El ex oficial de la CIA distrajo su atención cuando vio venir a la profesora del colegio. En voz baja, ella le preguntó: –¿Mi capitán, mi capitán cuando lo van a matar? -¿Señora, por qué dice eso? -Porque nosotros vimos que usted se fotografió con él allá afuera y mire, dice la radio que ha muerto de heridas en combate.
Así fue cómo Rodríguez comprendió la orden del alto mando boliviano y se convenció de que no había más nada que esperar.
“Comandante, fue muy poco lo que pude hacer por usted, le dije a Ernesto Guevara tan pronto regresé a aquel cuartucho de piso de barro, donde Guevara permanecía sentado al lado de los cadáveres de dos de sus compañeros en la aventura que tocaba a su fin”.
Tras escuchar a la maestra de La Higuera, el capitán de la CIA destacado en Bolivia con la misión de capturar vivo al legendario guerrillero, se había convencido de que era imposible la clave 500 (vivo) frente a la 600 (murió en combate) sostenida por los generales bolivianos con René Barrientos a la cabeza (a la sazón presidente de Bolivia). La noticia anticipando la muerte del Che en un combate recorría al altiplano.
-¿Qué le dijo el Che cuando le notificó la mala noticia?
-Se puso blanco como un papel, pero casi de inmediato se repuso y me dijo con desaliento: “Es mejor así, yo nunca debí de haber caído preso”.
-Si los centuriones romanos se jugaron el manto sagrado allá en la colina de El Calvario, hoy en La Higuera, tras la muerte del Che, abundan las versiones según las cuales los soldados bolivianos se repartieron las pertenencias del Che. El relato de Félix Rodríguez nos da cuenta de que fue el Che quién repartió sus cosas a manera de recuerdos.
-Entonces, saco una pipa que tenía y me dijo: “quiero entregarle esta pipa a un soldadito que se porto bien conmigo”. En ese momento irrumpió el sargento Mario Terán reclamando la pipa. El Che lo miró y le dijo: “no, a ti no te la doy”. Cuando la pedí para mí se dio vuelta y tras pensar por unos segundos, mirándome me dijo: “sí, a ti sí te la doy”. La guarde en el bolsillo izquierdo de mi camisa. Le dije: comandante, puede hacerle llegar un mensaje a su señora. Entonces, asumiendo una forma sarcástica me dijo: “primero, si puedes, dile a Fidel que pronto verá una revolución triunfante en América y dile a mi señora que se case de nuevo y trate de ser feliz”.
-¿Lo atormenta el recuerdo del Che?
-Pude haberle salvado la vida al Che, pero no lo hice… y no me arrepiento, el Che vivo se habría convertido en un monstruo.
Escucho atentamente a Félix Rodríguez. He leído muchísimo sobre la vida del Che y como la mayoría de los muchachos de mi generación llevados por las circunstancias y la temprana incitación a la lucha política crecí admirándolo, y qué de cosas no escuché en boca de sus detractores. Entre otras la posibilidad de que Guevara haya sido víctima de la política soviética, para entonces de repliegue en la lucha armada, lanzando a los movimientos guerrilleros de América Latina a los brazos de la delirante revolución cultural china.
“A Guevara -afirma Rodríguez, tajante-, lo abandonaron a su suerte”.
-De nuestro interlocutor se han dicho muchas cosas, inclusive que fue quien le cortó las manos al Che.
-Eso no es verdad, ocurrió que una vez muerto Guevara, los militares bolivianos propusieron cortarle la cabeza y conservarla para que Fidel se convenciera de su ejecución. Esa acción la objetamos y entonces se le dijo a Ovando que con mutilar quirúrgicamente un dedo pulgar era suficiente porque nosotros teníamos sus huellas dactilares logradas con la colaboración de las autoridades argentinas.
-¿De quién fue la idea de cortarle la cabeza?
-Del general Alfredo Obando. Los militares bolivianos estaban iracundos. Después desistió de la idea y ordenó cortarle las manos, además, impartió instrucciones para hacer desaparecer su cuerpo.
A pesar de su edad, 70 años, Félix Rodríguez conserva una muy buena memoria, esa que le permite relatar los hechos con una pasmosa y sostenida cronología.
-¿No quiero pasar por alto un episodio, usted afirmó que pudo haberle salvado la vida al Che, dónde estaba esa posibilidad, qué ocurrió?
-Para la agencia el Che era más valioso vivo, la idea era sacarlo de Bolivia y llevarlo a Panamá para interrogarlo. Los militares bolivianos se negaron porque no querían verse de nuevo como focos de tensión y no deseaban repetir la experiencia de Ciro Bustos y Regis Debray, sobre quienes se volcó la atención mundial cuando fueron capturados en Bolivia. El gobierno de Barrientos recibió muchas presiones sobre todo de Francia. En un momento pensé en la posibilidad de cortar las comunicaciones para decirle a los captores del Che que yo había recibido órdenes de La Paz de llevármelo vivo… lo pensé bien, pero desistí de la idea. ¿Se imaginan al Che vivo en manos de la CIA? Se hubiera convertido en un verdadero monstruo para todos los periodistas del mundo.
Nuestra conversación sobre el Che se ve cortada una que otra vez cuando Félix Rodríguez trae al tapete algunos episodios sobre Playa Girón, Guatemala y Vietnam. En abril de 1961 pudo evadir al Ejército cubano ayudado por la Embajada de Venezuela. En Vietnam actuó como asesor del Ejército de Estados Unidos en contra del Vietcong. En el sudeste asiático sufrió un grave accidente cuando en un helicóptero se vino a tierra. Desde entonces padece una severa lesión que lo hace arquear ligeramente su cuerpo al caminar.
Los últimos días del Che
-Cuénteme de la tarde cuando mataron al Che.
-Aquella tarde dejé al Che solo en la pequeña habitación. Afuera se apretujaban los soldados. Entonces llamé a un sargento de apellido Terán y le dije que había instrucciones de su Gobierno de eliminar al prisionero. Llevándome la mano hasta la barbilla le dije: “No le tire de aquí para arriba, tírele de aquí para abajo pues se supone que este hombre haya muerto de heridas en combate. El hombre asintió, pidió un fusil y se hizo acompañar de dos soldados”.
-Me llama la atención la frialdad con que se cumplieron las órdenes.
-El Che era prisionero de los bolivianos, ellos lo capturaron. Era una situación de guerra. Yo no lo maté.
-¿A qué hora fue ejecutado el Che?
-Era aproximadamente la 1 y 10 de la tarde. A esa hora escuché la ráfaga y así lo anoté en una libreta.
Antes de retirarme de la habitación le dije al Che que había órdenes de fusilarlo. Entonces se puso de pie, nos miramos por segundos y nos despedimos con un abrazo.
Dos versiones y en ambas el Che acepta resignado su destino. Años más tarde, en 1977, Mario Terán le pondría ingredientes a su historia y su relato para la revista francesa París Match fue el siguiente: “Dudé 40 minutos antes de ejecutar la orden. Me fui a ver al coronel Pérez con la esperanza de que la hubiera anulado. Pero el coronel se puso furioso. Así es que fui. Ese fue el peor momento de mi vida. Cuando llegué, el Che estaba sentado en un banco. Al verme dijo: “Usted ha venido a matarme”. Yo me sentí cohibido y bajé la cabeza sin responder. Entonces me preguntó: “¿Qué han dicho los otros?”, le respondí que no habían dicho nada y él contestó: “Eran unos valientes”. Yo no me atreví a disparar. En ese momento vi al Che grande, muy grande, enorme. Sus ojos brillaban intensamente. Sentía que se me echaba encima y cuando me miró fijamente me dio un mareo. Pensé que con un movimiento rápido el Che podría quitarme el arma. “Póngase sereno —me dijo— y apunte bien, va a matar a un hombre”. Entonces di un paso atrás, hacia el umbral de la puerta, cerré los ojos y disparé la primera ráfaga. El Che, con las piernas destrozadas, cayó al suelo, se contorsionó y empezó a regar muchísima sangre. Yo recobré el ánimo y disparé la segunda ráfaga, que lo alcanzó en un brazo, en el hombro y en el corazón. Ya estaba muerto.
Son muchas las contradicciones que derivan de los últimos días de Ernesto Guevara.
-Hay versiones que indican que el Che presentaba sus piernas ametralladas para el momento de ser capturado.
-Eso no es verdad, el Che sólo presentaba una ligera herida en la pantorrilla de su pierna derecha.
-¿Cómo fueron sus días en Bolivia antes de arribar a La Higuera?
-Desde los primeros días de octubre estuve en Vallegrande para estar bien cerca de la operación mediante la cual teníamos previsto capturar al Che. Cuando supimos que se había cumplido el objetivo celebramos. Esa noche le pedí al coronel Zenteno que me permitiera acompañarlo a La Higuera para hablar con el prisionero. Zenteno aceptó. Así partimos para La Higuera en un pequeño helicóptero donde sólo cabían dos pasajeros y el piloto. Descendimos a las 7 y 30 de la mañana. Llegamos a la pequeña choza, en una calle con algunas casas, todas de adobe. Entramos y nos encontramos con un cuarto oscuro con un techo de tejas casi desintegrado.
-¿Qué hizo cuando vio al Che?
-Estaba tirado en el piso, amarrado de pies y manos. Me sorprendió encontrar a quien fuera un arrogante comandante ahora vistiendo harapos, con el cabello totalmente enmarañado. Llevaba alpargatas. Nunca olvidaré aquel 9 de octubre de 1967. Ese día tuve cara a cara a Ernesto Che Guevara. No podía creerlo, su imagen era la de un hombre disminuido. Antes le habían retirado un pequeño bolso adonde llevaba consigo varios documentos y un diario.
Si lo llevo vivo a Vallegrande los bolivianos lo habrían pensado dos veces para matarlo
-¿Cumplió su cometido de interrogarlo?
-El primero en hacerlo fue el coronel Zenteno. El Che guardó silencio. Lo único que se escuchaba tras las preguntas de Zenteno era la respiración del comandante Guevara. Se acercaba su fin vertiginosamente. Salimos de la habitación y le dije a Zenteno que la orden del Gobierno de Estados Unidos era mantener con vida al Che. El oficial boliviano movió la cabeza negativamente. Le pedí que convenciera a los generales de mantenerlo vivo. Finalmente le prometí que si él no lo lograba a las 2 de la tarde entonces yo le entregaría el cadáver del Che.
-Me imagino que cuando se despidió de Zenteno fue cuando pensó en sacar al Che con vida. El sólo hecho de que lo vieran en Vallegrande con vida hubiera impedido que se cumpliera la orden de los generales…
-Sí, le digo que los pensamientos se agolparon en mi mente. La agencia quería al Che vivo. ¿Podría yo conseguirlo?, ¿cómo me las arreglaría para llevarlo a La Paz sin que lo supieran los bolivianos?
-¿Tarea muy difícil, no?
-No demasiado, había un solo teléfono y no había comunicaciones radiales. Cuando el helicóptero llegara podía dirigirme al teléfono y luego regresar y decirle al piloto que había habido un cambio de órdenes, que la Embajada de Estados Unidos había convencido al presidente Barrientos de conservar vivo al Che y llevarlo a Vallegrande, allá los bolivianos lo hubieran pensado dos veces para matarlo.
-¿Qué lo hizo desistir?
-Batista dejó vivo a Fidel y fíjate la vaina que echó. Yo estaba tranquilo porque intenté por todos los medios normales de que no mataran al Che; además, esa era una decisión boliviana y no norteamericana, nosotros éramos sólo asesores.
-¿Por qué fracasa el Che en Bolivia, sobre todo siendo el autor del célebre manual de la lucha guerrillera, un documento obligado en no pocas academias militares en el mundo?
-Precisamente, en un medio rural la boliviana fue la única guerrilla en el mundo que yo conozco que jamás logra reclutar a un solo campesino en cerca de un año de operaciones en el terreno. Nadie, ni un solo campesino del área se le sumo a esa guerrilla.
No fue fácil cerrarlos en corto tiempo
-Hábleme de la expresión del Che sin vida. Su cuerpo tendido en aquella mesa ha sido comparado con la escena del Santo Sepulcro.
-Cuando entré en la habitación el cadáver del Che estaba bocarriba, tenía la cara llena de fango. Me imagino que cayó de frente en el piso húmedo. Mientras le reclamaba por la muerte de soldados bolivianos, uno de los militares le cruzó la cara con una vara, El capitán Gary Prado me dijo: “Mi capitán, hemos acabado con las guerrillas en América Latina”. Entonces le dije: “Mi capitán, si no las hemos acabado por lo menos las hemos demorado por largo tiempo”. Ya eran cerca de las dos de la tarde y ya se escuchaba el helicóptero que aterrizaba cerca. Ellos se fueron. Yo le pedí un vaso de agua a un soldado y le lave la cara al Che y trate de cerrarle la quijada con mi pañuelo y los ojos que se le abrieron otra vez… no fue fácil cerrarlos en corto tiempo.
Entonces bajaron una camilla, lo montamos y lo trasladamos al portón derecho del helicóptero. Yo lo estaba amarrando y recuerdo que me dice el piloto Jaime Núñez Guzmán, mi capitán hálelo hacia adelante para hacer contra peso. Le metí la mano por abajo y cuando lo hale y la saque la tenia llena de sangre. Aparentemente una bala le había roto la aorta y como era una camilla de plástico se había concentrado la sangre debajo. Me limpié en el pantalón, de ahí entonces ya entre en el helicóptero y en ese momento vino un soldado y le dijo al piloto: “Esperen, esperen, que el padre quiere verlo”. Estuvimos un rato con el motor prendido hasta que apareció un sacerdote católico. Se acercó y lo bendijo. El cura por poco no queda decapitado porque al apearse de la mula lo hizo muy cerca de las aspas del helicóptero.
Despegó la nave y al poco rato divisamos la pista del aeropuerto de Vallegrande. A los lados todo tipo de naves aparcadas y periodistas de todo el mundo. Descendimos y mi compañero se encargó del cadáver y lo llevó a una vieja ambulancia que lo trasladó al hospital Nuestro Señor de Malta. Así Félix Rodríguez bajó la gorra sobre su rostro lo más que pudo y se perdió entre la gente casi con el sigilo de un gato. Con ese apodo lo conocieron en la sierra. Y pensar que Félix Rodríguez estuvo a pocos minutos de cambiar la historia, al menos el rumbo de este relato.
Chino Daza

martes, 21 de junio de 2011

Fabricio Ojeda Vive...




Fabricio Ojeda fue asesinado por ser una luminaria en la lucha revolucionaria
Ojeda fue presidente de la Junta Patriótica que derrotó la dictadura de Marcos Pérez Jiménez el 23 de enero de 1958. Este revolucionario trujillano fue un apóstol de la causa popular y un activo luchador social comprometido con la igualdad y justicia entre los seres humanos. Fue asesinado el 21 de junio del año 1966 por el Servicio de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (Sifa).

Un día como hoy, domingo 21 de junio del año 1966, fue asesinado por el entonces Servicio de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (Sifa), el revolucionario trujillano, Fabricio Ojeda.

Para la 'Derecha' de ese entonces, Ojeda era un factor perturbador, porque todo el que iba a visitarlo a la celda donde pagaba una condena de 18 años, recibía un buen flujo de información, desde el punto estratégico en la lucha social revolucionara, por lo tanto “no era bueno ni conveniente tenerlo vivo”.

Luego de asesinarlo vilmente, dijeron que se había suicidado porque eran muchos los años que iba a pasar en la cárcel. Aunque dijeron que se había ahorcado, la autopsia determinó que no; Fabricio fue torturado y luego lo colgaron.


Hoy, a 43 años de su muerte, Fabricio Ojeda es recordado por el pueblo de Boconó, en el estado Trujillo, lugar donde nació el 6 de febrero 1929. Ojeda fue presidente de la Junta Patriótica que derrotó la dictadura de Marcos Pérez Jiménez el 23 de enero de 1958.

Diputado por el Distrito Federal en el extinto Congreso Nacional, decidió abandonar su curul el 30 de julio de 1962 para tomar las armas e irse al combate en las montañas.

Este revolucionario trujillano fue un apóstol de la causa popular y un activo luchador social comprometido con la igualdad y justicia entre los seres humanos. Admirador de la Revolución cubana y fundador de la Fuerza Armada de Liberación Nacional (FALN).

Fabricio fue detenido y sentenciado por un consejo de guerra a 18 años de prisión por rebelión militar y en 1966 fue asesinado y su consigna era luchar hasta vencer. Ojalá el ejemplo de este revolucionario ejemplar fuera considerado por los actuales calentadores de puestos en la Asamblea Nacional.

martes, 14 de junio de 2011

¿Hacia donde marcha la Revolución Bolivariana?


La revolución bolivariana ha sido sacudida en los últimos meses por un radical giro de la política exterior del presidente Chávez, que ha modificado sustancialmente una serie de puntos programáticos que había enarbolado como política transformadora hacia Latinoamérica y el resto del mundo.

1.Desde finales de 2010 se restablecieron las relaciones diplomáticas con el gobierno colombiano, a partir del nuevo gobierno de Juan Manuel Santos. Al hacer esto, el gobierno bolivariano abandonó sus fuertes reclamos sobre la instalación de bases militares norteamericanas en territorio del vecino país, y se olvidó de la denuncia contra el Plan Colombia como mecanismo intervencionista gringo hacia el continente suramericano.

2. En la reciente entrevista Chávez-Santos en Cartagena, se reconoció al gobierno hondureño de Porfirio Lobo, nacido del proceso golpista contra Manuel Zelaya en 2009, y se legitimó a la vez a la OEA (al aceptar la reincorporación de Honduras), cuando en años recientes Chávez cuestionaba fuertemente la vigencia de ese organismo y proclamaba la necesidad de sustituirlo por una organización integrada sólo por países latinoamericanos.

3. La captura y entrega de Joaquín Pérez Becerra al gobierno de Santos, unida a la reciente captura de Julián Conrado, echa por tierra los principios socialistas más elementales y coloca al gobierno bolivariano como parte integrante del mismísimo Plan Colombia en su objetivo por aniquilar las fuerzas revolucionarias que existen en el hermano país. La acción de captura de ambos, junto a otras decenas de revolucionarios colombianos deportados en años anteriores, se produjo mediante la acción “conjunta” de los cuerpos de inteligencia de ambos países, como lo ha declarado el propio presidente Santos (y no ha sido desmentido por la parte Venezolana). Esto significa que Venezuela hace trabajo en común con cuerpos de inteligencia que son controlados por la CIA y el MOSAD, y que son objetivamente enemigos declarados de todo proceso revolucionario socialista en cualquier parte del mundo.

Las consecuencias de estas acciones tomadas por el gobierno de Chávez se manifestarán durante bastante tiempo, pues no son simples medidas coyunturales sino un cambio general del programa político que hasta ahora enarbolaba Chávez.

La entrega de los revolucionarios colombianos al régimen proyanki de Santos implica, en este aspecto de las relaciones internacionales, el abandono de la política socialista y la conversión del gobierno de Chávez en una pieza más de los planes que la oligarquía neogranadina y el imperio desarrollan desde el territorio del país vecino para acabar con las organizaciones revolucionarias colombianas y preparar futuras agresiones contra los procesos de cambio que se suscitan en todo el continente latinoamericano.

LA ENTREGA DE GUERRILLEROS AL GOBIERNO DE SANTOS ES EQUIVALENTE A QUE EL PRESIDENTE ALEJANDRO PETIÓN (EN HAITÍ) HUBIERA CAPTURADO A SIMÓN BOLÍVAR Y LO ENTREGARA A LAS AUTORIDADES ESPAÑOLAS (en vez de prestarle la solidaridad que permitió las expediciones de Los Cayos en 1816 y el reinicio de la lucha armada independentista luego de la pérdida de la Segunda República en 1814). O que el gobierno mexicano hubiese capturado en los años 50 a Andrés Eloy Blanco y lo entregara a la dictadura de Pérez Jiménez. O que en la Venezuela del siglo XIX hubiesen capturado a José Martí y lo entregaran al colonialismo español que dominaba Cuba.

LA LUCHA ARMADA NO DEBE SER CONSIDERADA “TERRORISMO”. HABRÍA QUE CAMBIAR NUESTRA HISTORIA Y DENOMINAR TERRORISTAS A BOLÍVAR Y DEMÁS PATRIOTAS.
Uno de los cambios de la política bolivariana se refiere a dejar de reconocer la legitimidad de la lucha armada como forma de lucha de los pueblos para conquistar su libertad. La lucha armada que desarrollan en Colombia organizaciones como las FARC y el ELN ha pasado a ser considerada por el gobierno de Chávez como “acciones terroristas”, calificando como tales a los miembros de dichas organizaciones revolucionarias.

Pero la lucha armada sigue teniendo plena vigencia histórica, y para no abundar en elucubraciones teóricas, basta con observar la rebelión de los pueblos árabes, en donde las negativas de las élites dictatoriales a dejar el poder está abriendo paso a confrontaciones armadas que configuran prácticamente guerras civiles (como ocurre por ejemplo en Yemen).

En Venezuela prácticamente todos los grupos que han gobernado desde la independencia han recurrido a la lucha armada popular como mecanismo para conquistar el poder político, incluido aquí el propio Chávez, que organizó dos rebeliones militares contra gobierno electos “democrática y constitucionalmente”. José Antonio Páez, José Tadeo Monagas, Antonio Guzmán Blanco, Cipriano Castro, Juan Vicente Gómez, Rómulo Betancourt, fueron todos caudillos populares que en su momento lideraron insurrecciones armadas de fuerzas populares con objetivos revolucionarios (por lo menos, en lo declarativo).

La izquierda revolucionaria también recurrió a la lucha armada en los años 60, en medio de procesos políticos que en otros países conquistaron triunfos históricos, como en Cuba en 1959 y en Nicaragua en 1979. El que hayan fracasado experiencias como la de los Tupamaros en Uruguay (el actual presidente José Mujica fue líder de ese grupo guerrillero), o la propia lucha armada venezolana, no quitan legitimidad histórica a esos esfuerzos por alcanzar una sociedad más justa.

Es peligroso considerar que quienes obtienen triunfos políticos y alcanzan el poder ya sea mediante elecciones o acciones armadas tienen la razón histórica de su lado, y quienes fracasan simplemente no interpretaron el momento y su programa político estaba “desfasado” del sentir popular. La marcha de la historia no siempre le da la razón a quienes profesan las ideas justas y los programas políticos transformadores. Hemos visto como proyectos muy acertados en lo sociopolítico han sido aplastados por las fuerzas de la reacción burguesa, como ocurrió con la Revolución Española en los años 30 del siglo XX, con la experiencia allendista en Chile, o el destino de revolucionarios insignes como Francisco de Miranda, Emiliano Zapata, Pancho Villa, Augusto César Sandino, Farabundo Martí, Ernesto Che Guevara.

Si la razón histórica se midiera por los triunfos políticos, pues Rómulo Betancourt sería el gran paradigma a seguir en Venezuela, y tendríamos que descartar los aportes de personajes como Salvador de la Plaza, Rodolfo Quintero, Gustavo Machado, Argimiro Gabaldón, Simón Sáez Mérida y demás “fracasados” de la izquierda venezolana.

Los triunfos electorales del presidente Chávez, si bien han modificado las relaciones de poder dentro de Venezuela y el resto del continente latinoamericano, no implican que de una vez haya que considerar como “fracasadas” todas las otras formas de lucha que se diferencien de la estrategia que el chavismo ha utilizado desde hace 12 años. La historia no se desenvuelve en una o dos décadas, y la derrota de la burguesía, tanto nacional como internacional, sólo será posible mediante una larga confrontación que además debe ser continental y mundial, no circunscrita exclusivamente al territorio venezolano. Si los triunfos políticos determinaran la justeza de un programa, pues habría que respaldar a la burguesía, si consideramos la historia reciente en la cual han fracasado y colapsado casi todas las experiencias socialistas en el mundo.

Las potencias imperialistas califican de terroristas a los movimientos revolucionarios que luchan contra gobiernos aliados a ellos, y llaman “luchadores por la libertad” a las organizaciones armadas que se enfrentan a gobiernos antiimperialistas. Sucede esto en la Libia actual, pero ha pasado antes en la Nicaragua Sandinista de los años 80, en el Afganistán de los 80 y 90, en Chechenia y otras regiones musulmanas de Rusia, en Kosovo y muchas otras regiones del planeta. Si los imperialista lo hacen, porqué nosotros no podemos hacerlo, en sentido contrario, reivindicando a los verdaderos luchadores por la libertad como revolucionarios, y llamando mercenarios a esas organizaciones fabricadas con dinero imperial que combaten para evitar el desarrollo de revoluciones socialistas y nacionalistas en el mundo.

EN UNA REVOLUCIÓN, LAS RAZONES DE “ESTADO” LAS DECIDE EL PODER POPULAR Y NO LA BUROCRACIA
El gobierno bolivariano ha justificado la deportación de revolucionarios como derivadas de “razones de Estado”. Pero resulta que ese argumento sólo funciona dentro de un estado burgués. Un gobierno revolucionario no puede utilizar “razones de estado” desconocidas para la población, no puede recurrir a la “diplomacia secreta” propia de los países burgueses e imperialistas, para justificar acciones difíciles de encajar en el programa socialista bolivariano.
Si las razones de estado se deben a la búsqueda desesperada de la “aprobación” o “visto bueno” del imperio para evitar sanciones como las tomadas por la ONU contra Libia, creemos que difícilmente se puede creer en la palabra de los imperialistas y en los acuerdos con la oligarquía colombiana. En la actual “luna de miel” con el presidente Santos no hay garantías verdaderas, no hay certezas ni siquiera medianas, acerca de que la conducta de la burguesía colombiana se haya modificado con relación a la revolución bolivariana. Para Santos es simplemente una cuestión de acumular fuerzas y esperar mejores momentos para agredir a nuestro proceso revolucionario. De eso no tenemos ni sombra de duda. Igual sucede con los Estados Unidos. Si ahora están muy ocupados con la rebelión árabe, el ataque criminal contra Libia, y la crisis económica profunda que sacude a Europa y USA, se volverán contra nosotros apenas vean la posibilidad de acabar de una vez con un proceso que sólo les trae problemas y que construye enemigos antiimperialistas por toda NuestrAmérica.

Kadafi desarrolló en la última década una política de apertura política hacia las potencias occidentales. Acuerdos con la Francia de Sarkozy, con la Italia de Berlusconi, con las multinacionales del G-7, no han impedido los brutales bombardeos que cada día asesinan a decenas de ciudadanos en Trípoli y otras ciudades Libias. Kadafi también aplicó por décadas la política de capturar y entregar a los pro-occidentales a combatientes de la causa nacionalista árabe, muchos de ellos de tendencia comunista. Ocurrió en 1971, cuando el carismático jefe del Partido Comunista sudanés, Abdel Khaleq Mahjub, que había buscado refugio en Libia, fue entregado, atado de pies a manos, al presidente Numeiry de Sudán (pro-occidente), contribuyendo a la aniquilación del mayor partido comunista del mundo árabe para ese momento. En 1978, el jefe espiritual de la comunidad chiíta libanesa, el imán Mussa Sadr, desapareció misteriosamente al final de una estancia en Trípoli, durante el apogeo de la guerra del Líbano, decapitando al primer movimiento militante chiíta de los países árabes (Amal).

Si las razones de estado tienen que ver con el narco Makled, pensamos que ha sido también una muy mala decisión, pues desvía el rumbo de la revolución, destruye alianzas con fuerzas revolucionarias a nivel internacional, sin tener garantía alguna de que las supuestas denuncias de Makled contra funcionarios del gobierno bolivariano no hayan sido ya recogidas por instancias del imperio (como se ha afirmado públicamente, que funcionarios estadounidenses interrogaron a Makled antes de que este fuera entregado a Venezuela). En todo caso, la entrega de un narcotraficante jamás podrá equipararse a la entrega de un revolucionario, por más que intenten calificarlo de terrorista.

Cuando el gobierno venezolano se deja llevar por el “código rojo” de Interpol, se está subordinando a un esquema policial internacional controlado totalmente por el imperialismo. En un futuro no dudamos que muchos funcionarios del gobierno de Chávez podrán ser acusados también de terroristas por las fuerzas imperiales y los colocarán en el código rojo de Interpol. Incluso muchos activistas de la solidaridad internacional con la lucha colombiana, de diversos países del mundo, podrían ser reclamados por el gobierno criminal de la oligarquía santanderista, como ocurre actualmente cuando el gobierno de Santos reclama a Chile la captura y deportación de un ciudadano chileno al que acusan de haber estado en el campamento de Raúl Reyes. Con este mecanismo del código rojo usado como justificación para las deportaciones de revolucionarios a Colombia, EL TERRITORIO VENEZOLANO SE CONVIRTIÓ EN UN ESPACIO SUMAMENTE PELIGROSO PARA LOS REVOLUCIONARIOS DE TODO EL MUNDO.

Cualquier activista mundial que visite Venezuela podrá ser requerido por la justicia Colombiana, y el gobierno de Chávez “cumplirá con su deber” de capturar y entregar al “terrorista” solicitado. Estas “razones de estado” que aducen Chávez, Maduro y demás altos funcionarios del gobierno bolivariano no tienen sustento alguno en términos de política socialista y revolucionaria. Sólo sirven como la justificación que puede alegar un gobierno burgués del montón, como tantos que han existido en Venezuela y en toda Latinoamérica.

LA ENTREGA DE REVOLUCIONARIOS A COLOMBIA NO APORTA VOTOS PARA EL 2012.
Para un gobierno como el de Chávez, que ha introducido tantos cambios positivos en las relaciones internacionales del continente, favoreciendo el crecimiento de las fuerzas nacionalistas, antiimperialistas y socialistas que se enfrentan a la dominación imperial, resulta totalmente contradictorio el asumir ahora posiciones como las que tratamos aquí. No existe incluso una situación extrema de peligro inminente que pueda argumentarse en cuanto a la solidez del proceso revolucionario. El mismo proceso electoral de 2012 puede debilitarse por el desarrollo de estas políticas tan contradictorias y antagónicas con lo que venía siendo la revolución bolivariana.

Si es en número de votos, estamos seguros que la revolución bolivariana no gana ni un solo voto por entregar revolucionarios al gobierno colombiano, ni por reconocer al gobierno golpista de Porfirio Lobo y admitir el reingreso de Honduras a la OEA. Más bien, tal vez los pierda, aunque no sean muchos.

¿CUAL DEBE SER LA CONDUCTA DE LOS REVOLUCIONARIOS ANTE ESTA SITUACIÓN?
• Mantener una crítica profunda y decidida, en términos revolucionarios, contra las equivocadas políticas aquí mencionadas que viene implementando el gobierno de Chávez.
• Exigir y presionar para que todos los revolucionarios en cargos principales del gobierno bolivariano asuman públicamente estas posiciones críticas. No se concibe que quienes participaron en la lucha armada venezolana se callen ahora ante la deportación de revolucionarios a Colombia, por el simple hecho de mantener un cargo burocrático en el Estado.
• Enarbolar la consigna de la gran marcha contra la criminalización de las luchas populares realizada el 7 de junio en Caracas, en donde se exigió el respeto a las críticas revolucionarias y el cese a la censura mediática para quienes critican al gobierno desde las filas del movimiento popular.
• Existen algunas cuestiones más de fondo, como la militancia dentro del PSUV, la participación en el Polo Patriótico, el tipo de relación política entre los movimientos sociales, el Estado y la dirigencia chavista, que deben seguirse debatiendo en cada colectivo y tomar las decisiones que al respecto crean más convenientes.
• Lo que nunca ha estado en cuestionamiento es continuar con una política revolucionaria desde los movimientos sociales organizados, trabajadores, campesinos, pobladores, estudiantes, profesionales, buscando la profundización del proceso revolucionario, combatiendo a los capitalistas y a los burócratas. EL MOMENTO HISTÓRICO QUE SE PRESENTA EN VENEZUELA, AMÉRICA LATINA Y EN TODO EL MUNDO, EXIGE LA ORGANIZACIÓN Y FORTALECIMIENTO DE LAS FUERZAS POPULARES REVOLUCIONARIAS PARA AFRONTAR LA OFENSIVA DEL IMPERIALISMO GLOBALIZADO QUE PRETENDE ACABAR CON TODAS LAS FORMAS DE RESISTENCIA DE LOS PUEBLOS E IMPONER UN CAPITALISMO AÚN MÁS SALVAJE Y EXPLOTADOR.


Roberto López Sánchez
UNETE/Zulia

jueves, 2 de junio de 2011

¿Otra entrega? No a la entrega de Julian Conrado



Por: Sulata Taruka-Madre colombiana -sobreviviente de la Unión Patriótica
Fecha de publicación: 02/06/11


"Los que hacen las revoluciones a medias, no hacen más que cavar sus propias tumbas"
(Consigna del Mayo francés)

¿Entregarán a otro luchador social? Gobierno Bolivariano: una razón de Estado no es compatible con la construcción de la Patria Grande Bolivariana. Hoy se acaba de aprobar en el Congreso de la República de Colombia la Ley de Seguridad Ciudadana que consiste en criminalizar más la protesta social. Se dará cárcel por más de 4 años a quienes bloqueen vías públicas; se arrestarán y judicializarán a adolescentes (estudiantes), se perseguirá implacablemente desórdenes callejeros. Que tome nota el comandante Chavez. Ya no podremos ni indignarnos en Colombia porque nos encalabozan por años. La peor dictadura de América Latina, la de 57.000 NN -cadáveres sin identificar-, la de 7.500 presos politicos en condiciones degradantes, la de fosas con miles de desaparecidos. La República Bolivariana, ¿seguirá su "compromiso inquebrantable contra el terrorismo", del que nos acusan a los campesinos, indigenas, trabajadores, estudiantes, profesores, artistas, intelectuales, rebeldes? Más de 6.000 NN corresponden a cadáveres de niños, niños que no pudieron desarrollar una vida digna porque el Estado terrorista de Colombia lo impide. El mundo está alrevés; los sensatos de Colombia esperamos que el compromiso del Gobierno Bolivariano sea contra el Terrorismo de Estado de Colombia, no contra los oprimidos y perseguidos y sobrevivientes de este remedo de Nación.

Algo huele mal. Informan en un comunicado que ya está en desarrollo la deportación de Julian Conrado, el cantante de la insurrección legítima. ¡ Qué celeridad ¡ Ni los gobiernos europeos más lacayos y racistas contra los "sudacas" actúan con tanta premura. Son más generosos; al menos dan café y permiten abogado defensor. Algo no cuadra en el mapa de la ideología emancipadora. Además, dicen que hubo seguimiento de "inteligencia" colombiana; fue una operación conjunta. O sea, no hubo soberania en la captura de Julian. ¿Hay una estrecha colaboración entre policia venezolana y colombiana para perseguir a rebeldes? Y Santos se salta los canales protocolarios y se jacta en twiter "el presidente Chávez prometió enviármelo", como para amarrar al comandante, que no se le vaya a torcer. ¿Que está pasando? Esto es de pelicula de terror. Y para acabar de completar, que a Conrado, una vez lo reciba la jauria institucional colombiana, lo empacan via EEUU, el mayor Estado criminal y terrorista del planeta, para que alli se caguen, orinen, escupan, grilleteen, encadenen, den una hora de sol, humillen, a un ser en rebelión contra un canalla sistema de exterminio. Yo no entiendo qué revolución está haciendo Venezuela. Si la sostiene a medias está cavando su propia tumba. Porque a medias tintas, los resultados se estallan, las paredes se derrumban, el cemento de mala calidad se cristaliza.

Que a Simón Trinidad lo hayan capturado en Quito con la complicidad de un gobierno infame (el anterior a Rafael Correa) vaya y venga. Pero que capturen y entreguen en plazos record a uno y otro y otro en un pais que dice ser revolucionario, esto no lo entiendo. La política antiterrorista la dictan y la hacen los verdaderos terroristas contra los pueblos indignados y alzados del mundo. Prestarse para cumplir esa politica es equipararse al agresor, es igualarse al violento dictador de las politicas económicas, financieras y sociales que llenan de muerte y dolor a los ninguneados. Hay muchas formas de ser servil a la injusticia capitalista. Una de ellas es aceptar el sistema de justicia clasista-represiva-vengativa internacional. La justicia mundial es la guerra declarada al pobre, para que el rico viva tranquilo y seguro. La justicia es una ilusión en la que atrapan como perros de presa a todos los miembros serviles de los sistemas judiciales de los paises. Es una justicia del rico propietario, contra el pobre desposeido. Que en esta trampa estén los idiotas útiles, se entiende; pero que también lo avale un gobierno que se dice revolucionario...¡ Uff ! ¿Revolucionario de qué? Si el capitalismo sigue campante saqueando, robando la plusvalia obrera. Si los inquisidores mediáticos tienen patente de corso para despedir a periodistas consecuentes con las luchas de los pueblos hermanos. ¿Cuál revolución? ¿Si las estructuras de este sistema depredador no han sido siquiera tocadas?

Algo huele mal. El gobierno norteamericano felicita al Comandante por haber entregado al perseguido politico Perez Becerra; y a escasas semanas le sanciona a PDVSA. Y en Bogota siguen tramando y conspirando contra Caracas, y al pueblo colombiano le siguen lavando el cerebro para que odie más a Chávez y a la Revolución Bolivariana. Ningún periódico colombiano habla bien de ustedes. Tome nota comandante. Cuando ataquen a Venezuela, el principal frente abastecedor de los agresores va a estar en Colombia; hay millones entrenados mentalmente para hacerlo. Los únicos que van a ofrecer sus cuerpos, su entereza, su gallardia, su dignidad y coraje para defender la Revolución Bolivariana van a ser los guerrileros de las FARC, del ELN, los periodistas alternativos dignos y valientes (sobrevivientes de la Union Patriotica), los estudiantes con conciencia, las madres que hemos perdido a nuestros hijos de manos del Estado Paramilitar Colombiano, los trabajadores ávidos de justicia. De su "nuevo mejor amigo" sólo espere traición, y manipulación a través de twiter.

Ni Rusia comunista, ni Cuba socialista, entregaron rebeldes internacionales. Porque no aceptaron el desigual y absurdo sistema de justicia mundial. Porque entienden que eso es una farsa para reducir a los hombres y mujeres con conciencia de humanidad y libertad. Porque saben que las impuestas reglas juridicas son el mejor instrumento para asegurar la dominacion y la explotacion económica. Al hacerle el juego al sistema corrupto de Interpol (al servicio de los poderosos) se está engrosando el número de presos políticos en Colombia. Se está siendo cómplice del provocador y violento trato a éstos. Eso quedará registrado en la historia, y ésta no absolverá. La protección al débil y caído en desgracia es la ternura de los pueblos, es la solidaridad revolucionaria, es la auténtica revolución. El juego politico con la OEA y esas instancias caducas, es legitimar la burla leguleya hacia los pueblos oprimidos. La politica se hace con los pueblos perseguidos no con los dirigentes corruptos, gánsteres con poder.

Entregar el músico de las FARC es enjaular un pájaro que alegra una selva inmensa con su alegre canto.


(*) Madre colombiana -sobreviviente de la Unión Patriótica

lunes, 2 de mayo de 2011

La tala, los sueños infantiles y la Misión Vivienda Venezuela





"Que en todos los puntos en que el terreno prometa hacer prosperar una especie
de planta mayor cualquiera, se emprenda una plantación reglada a costa del Estado,
hasta el número de un millón de árboles, prefieriendo los lugares
donde haya más necesidad de ellos"
Decreto de Chuquisaca
19 de diciembre de 1825. Simón Bolívar.

Árbol donde es tan sosegada
la pulsación del existir,
y ves mis fuerzas la agitada
fiebre del mundo consumir

Árbol que no eres otra cosa
que dulce entraña de mujer,
pues cada rama mece airosa
en cada leve nido un ser
Himno al árbol de Gabriela Mistral

¡Cambiemos el sistema, no el clima!
Consigna popular lanzada en la Cumbre de Copenhague (COP15) Dic 2009,
recogida en la Declaración de los Pueblos por la Justicia Climática


Que se elimine el himno al árbol, que desaparezca, que se olvide, que se borre de la memoria para siempre. Decretemos el fin de la hipocresía de una buena vez y hagamos himnos al cemento y al concreto, para ser coherentes. No le arriesguemos más ilusiones a las quimeras, aquí a nadie le importan los árboles, viejos o nuevos, recién sembrados o centenarios. Desmiéntame. Lo sé. Sé que la Misión Árbol, proyecto bandera del ecosocialismo bolivariano ha conformado 3.634 comités conservacionistas —a ellxs especialmente me dirijo aquí— a lxs treinta y ocho mil trescientos cincuenta y cinco (38.355) almas sensibles y guardianes del ambiente que los conforman. Sé también que la Misión Árbol ha ejecutado 967 proyectos educativos y que han alcanzado los 2.590 proyectos comunitarios. También sé que todas estas almas ecologistas han recolectado 125.249 kilos de semillas que esperan siembra, que además establecieron 2.796 viveros, esas maternidades vegetales tan esperanzadoras para la humanidad. Me consta que han producido, para fortalecer aún más esa esperanza, más de treinta y siete millones noventa y tres mil setecientas cinco plantas: 37.093.705 y que han plantado veintidos mil setecientas sesenta y cuatro (22.764) hectáreas de verde. También sé que esta maravillosa idea que nos coloca a la vanguardia de las acciones ambientalistas más urgentes que requiere este empobrecido planeta fue responsabilidad de Hugo Rafael Chávez Frías, fue su culpa también. Él, bolivariano como es, conocedor avezado de los textos de Bolívar, inspirado en el Libertador, una vez más, retomó Chuquisaca, decreto de 1825 de ese visionario que en su momento era perfectamente consciente de la importancia estratégica de la siembra de árboles para conservar los ríos y la producción de oxígeno y agua, en fin, para la vida misma. A Chávez también le hablo, voté por él y lo seguiré haciendo.

No soy atea, para decepción de muchxs e indiferencia de otrxs. Y sé muy bien que este es un Estado laico, y que Dios debe tener asuntos muchos más urgentes que resolver, como los bombardeos de la OTAN a Libia, sin embargo, en este caso, hasta la protección e intervención divina invocaré, ningún apoyo está demás. Que Dios nos ayude. El 2011 es el año internacional de los bosques, establecido así por la Organización de las Naciones Unidas. Y aunque estas cosas sean un saludo a la bandera y las Metas del Milenio son tibias comparadas con las del Gobierno Bolivariano, aunque sea por cuestión de formas, hemos estado promocionando y dándole cumplimiento a estos indicadores impuestos por el foro internacional. Lo duro, es que se convierte en una burla, una amarga ironía que ahora en nombre del desarrollo, el progreso, la solidaridad y la necesidad de viviendas de mis compatriotas y hasta del buen vivir, inspirado en el quichua SUMAK KAWSAY o el SUMA QAMAÑA aymara, vengan a talarnos los árboles para construir viviendas...

En nombre del buen vivir no pueden arrasar con los espacios verdes —pocos y maltratados— de la gran Caracas. Es el caso del proyecto planteado para el Paseo Vargas y las zonas aledañas de la avenida Bolívar, a la altura de Parque Carabobo. ¿Qué es eso? ¿A quién tengo que pedirle explicaciones, por favor? Honestamente me niego a pensar que un arquitecto y poeta como Farruco Sesto avale la tala en pleno centro de la ciudad, donde más tránsito automotor existe y donde más se requiere vegetación que absorba CO2, principal gas responsable del efecto invernadero. Supongo que no tendría que abundar en defensa de los árboles. Ya Chávez lo dijo delante de los miles que asistimos a la inolvidable marcha del 1ero de Mayo en la Av. Bolívar, teniendo a los árboles como testigos: El socialismo, o es ecológico, o no es socialismo. Si predicamos el ecosocialismo, seamos coherentes y actuemos en consecuencia.

También es verdad que mis compatriotas necesitan viviendas, pero veamos a qué precio y con qué criterios se realiza la planificación de este crecimiento urbano, en pleno corazón de Caracas, la malquerida. Suponiendo que la haya, claro. Quiero pensar que hay planificación, que hay coordinación entre los diferentes niveles de gobierno y entre los distintos decisores responsables. Porque me niego a pensar que un ingeniero sobresaliente y revolucionario como Ricardo Molina, ministro de Vivienda y Hábitat, avale la tala de árboles. Me niego a creer que la ingeniera Jacqueline Faría, corredactora de la bellísima Ley Orgánica para la Prestación de los Servicios de Agua Potable y Saneamiento (LOPSAPS) que ha dado más derechos que deberes a los suscriptores, que ha establecido el agua como bien de dominio público no privatizable, me niego a creer que ella, en su condición de jefa máxima del Gobierno Capital, respalde la tala y destrucción de la naturaleza. Ella luchó a brazo partido contra la minería ilegal en el estado Bolívar, rechazó los ecocidios producidos por la explotación del carbón en El Socuy, nos explicó brillantemente a lxs venezolanxs cómo preservar la cuenca del Caroní. El poeta Jorge Rodríguez, psiquiatra y alcalde del municipio más conflictivo de la Gran Caracas, sabe lo que significan los espacios recreativos. A él, espero yo, no le pase lo que a Bernal, que dejó levantarse un elefante blanco esperpéntico como lo que sería el Sambil, ahora refugio de algunos compatriotas desamparados por las más recientes lluvias de diciembre pasado.

Aquí estamos ante un conflicto de uso de los espacios, unos deseamos que los terrenos del Paseo Vargas permanezcan verdes y permitan el funcionamiento de escuelas de fútbol infantil. Estos niños que practican deportes en ese espacio no amenazan a los árboles, al contrario, allí sueñan y juegan bajo sus sombras, allí desarrollan disciplina, camaradería, espíritu de equipo, allí, como los árboles, no perjudican a nadie, todo lo contrario. La construcción de viviendas para lxs compatriotas damnificadxs es urgente y legítima, pero no a costa de un pequeño bosque estratégicamente ubicado entre tanto asfalto, cemento y monóxido. Sabemos que la visión de desarrollo capitalista no dudaría ni un momento en su visión de rentabilidad si tuviera que elegir entre unos árboles que cobijan a niños de escasos recursos que con mucho esfuerzo practican fútbol bajo su sombra y un conjunto de viviendas o un centro comercial. Ni hablar del impacto que tendrán en los precarios servicios públicos al abultarse la densidad poblacional de esta zona.

El conflicto de uso podría resolverse aplicando la ley y el sentido común, no el oportunismo y la demagogia que nos cobrará carísimo estos desmanes en el futuro inmediato. La solución a la crisis de vivienda pasa por la planificación que respete la naturaleza, no puede depredarla, arrasar árboles y zonas verdes y hundirnos en el asfalto y el cemento. Es un problema ético político resolver estas cuestiones procurando el equilibrio, pero además, privilegiando la visión ecológica, la dimensión humana de la ciudad. Creo que un imperativo ético nos llama a la coherencia entre nuestra prédica y nuestras acciones. Si el Paseo Vargas fue un proyecto concebido para el esparcimiento y la recreación, deberíamos repensarlo sin mezquindades ni miopías que atropellan a los más vulnerables. No es poca cosa lo que nos dice el planeta con el calentamiento global y la alteración de los ritmos de la naturaleza que nos castiga con inundaciones, sequías extremas, tornados, tsunamis. En cada pequeño acto, en cada árbol que talamos, cada desecho con el que contaminamos, contribuimos al desequilibrio de los ecosistemas y no nos salvaremos de las consecuencias que de paso dejaremos de herencia a los que vienen. Impidamos la tala de estos árboles, porque las vainas son verdes. Articulemos la lucha en su defensa.

Diana Ovalles Márquez
Vecina de Parque Carabobo, usuaria del Paseo Vargas, amante de Caracas, la malquerida.