CUALQUIER SUMISION ES NUESTRA DERROTA. SOLO LA ACCION SOBERANA DEL PUEBLO ES LIBERTAD

martes, 31 de julio de 2012

Y LA PELEA QUE VIENE; LAS TRAMPAS DE LA ALGARABIA PROGRAMATICA I


Pensando sobre las circunstancias que hoy en día vive Siria: es la guerra de un pueblo contra una dictadura familiar asesina. Levantamiento que a su vez es utilizado por el imperialismo como herramienta para el logro de la hegemonía total sobre el Golfo Pérsico mediante la conversión de ese levantamiento popular en una guerra civil terrorista impuesta, no se si exagero pero me preguntaba cuales son los puntos críticos hoy de nuestra historia y en que medida ella nos lleva o no a una circunstancia que podría perfectamente reproducir por estas tierras una situación parecida a la de Siria. Una catástrofe que es en definitiva un modelo acabado y multiplicable de la relación entre pueblos, imperios y regímenes dominantes en su fase más explosiva y criminal.

Hugo Chávez va a ganar las elecciones de 7 de Octubre. Entre las megalomanías de la campaña hay una gigantesca diferencia entre el fascista enmascarado y el líder bolivariano, entre el sifrino caraqueño y el campesino militar que a la final se va a medir en una importante diferencia de votos. El problema por tanto no parecen ser las elecciones en sí. La duda está por el lado de quienes van a ganar las elecciones realmente a partir del día 7 de Octubre cuando Chávez sea ratificado en la presidencia. Me temo, por mucha alegría que nos conceda la victoria de Chávez, que esta no es una neta victoria del pueblo revolucionario, cuidado si es todo lo contrario cuando analizamos el devenir de una abultada cantidad de mandos regionales, parlamentarios, tecnocráticos, partidarios, policiales, militares, que han ido tomando el poder dentro del gobierno ya que su continuidad y la relación pueblo-gobierno que han terminado de establecer parece ser un hecho irreversible, comenzando por la propia opción política y visión de poder del comandante Chávez. Lo irreversible por los momentos es la cristalización ya no solo de una visión corporativa y burocrática del poder que refleja todo el verticalismo que se ha impuesto en espacios políticos como el PSUV, es la degradación, facilitada por estos modelos de mando, del ejercicio de gobierno en estructuras mafiosas y sostenidas sobre una impunidad absoluta que podrían llevarnos a situaciones parecidas al horizonte Sirio o lo que fue Libia hace un año. Esas cúpulas sobreviven tranquilas sin mayor cuestionamiento directo y público ni siquiera por buena parte de los movimientos de base que en muchos casos hasta se acoplan a ellas o se distancian solo formalmente sin confrontación real ninguna. Esto puede llegar a ser peligrosísimo por el daño y hasta el ataque directo que generan sobre la población trabajadora y las comunidades necesitadas realmente de la transformación revolucionaria. Una violencia cada vez más descarada contra los derechos revolucionarios conquistados que puede derivar en legítimos levantamientos, acusados luego por gobierno y vanguardias políticas de traidores y más adelante, en su desespero, utilizados efectivamente por las redes de la política y el terrorismo imperial. Y por lo visto no hay mayor voluntad de polarizar de manera franca y abierta con esta situación. Las cosas dependerán como siempre de algo mucho más allá del gobierno mismo, o de los resultados del 7 de Octubre, dependerá de “nosotros”, de la magia política del “pueblo en lucha” y claro que lo hay.

Luego, a modo de ver las cosas, más allá de campañas, hay una responsabilidad política que asumir o un hecho político que desatar en forma abierta y movimiental. Denunciar situaciones por sí mismas ya a estas alturas no tiene mayor valor si no avanzamos en un doble trabajo: el desmenuzamiento argumental donde se esconden las trampas de estas cúpulas y el trabajo movimiental que ya parece despertar de manera espontánea. La propia campaña por sus características particularmente vacías en esta oportunidad, puede servir para ello, haciendo del voto un voto “por nuestra lucha”; ese espacio ya se está ganando. Pero si de argumentos se trata, en lo único que podemos hacer desde la palabra escrita es lo que tenemos delante: el propio programa de gobierno presentado por el presidente Chávez. Una primera e importantísima pelea con el traidor “socialismo de oficina” como dice un amigo.


La pelea programática

En primer lugar las ideas expuestas: tenemos ya mas de catorce años que se presentó el documento de la refundación de la república que en cierta medida le da inicio al primer compromiso universal de gobierno revolucionario en una etapa posbipartidista y bolivariana. Desde entonces para acá la exposición programática de la revolución no ha hecho más que radicalizarse hasta llegar al programa presentado para las elecciones del 7 de Octubre. Lo que para ese entonces de los años 99 y 2000 se dijo “este animal revolucionario se mueve dirigido por dos almas”, más allá de los radicalismos conceptuales es exactamente el mismo. El programa presentado por el Presidente Chávez ante el CNE son dos programas, uno expuesto sobretodo en los trazados utópicos de su introducción donde ubica desde sus propias palabras y cosmología política lo que serían los presupuestos mínimos para la continuidad de esta revolución popular, desde un signo eminentemente soberanista, justiciero, libertario y autogobernante y ahora hasta ecológico, en sus modos acostumbrados de exposición. Otro programa, que desde su introducción también podríamos leerlo entre líneas, es el que se desglosa en centenares de objetivos que no son otra cosa que un “corta y pega” de los planes de gobierno, actualizado, ordenado y en manos del sacrosanto ministro Jorge Giordani. Uno es un programa revolucionario centrado en el protagonismo político del sujeto “no-estado”, el otro es un programa desarrollista bajo la preeminencia de un capitalismo corporativo de Estado que no hace “grandes, independientes,sustentables, igualitarios, potentes, socialistas” bajo la lúcida dirección de nuestra ejemplar burocracia. Uno es un programa de transformación de los modos de vida y producción el otro, en el mejor de los casos, de desarrollo y redistribución de la renta energética y mineral.

Los 5 significantes principales que se elevan dentro del programa: INDEPENDENCIA, SOCIALISMO, PAIS POTENCIA, MUNDO MULTICENTRICO Y MULTIPOLAR, PRESERVACION DE LA VIDA, constituyen un modo de síntesis programática que llevan consigo la memoria de lo que son hoy las principales luchas en el mundo incluso cuando se habla de potencia ya sea en el plano político, económico como militar. La relación independencia, socialismo y potencia es totalmente coherente si la vemos solo como eso: significantes genéricos destinados a sustentar una estrategia que lleve ayude a desatar una lucha antimperial, marcada por la transformación radical de las relaciones de producción, propiedad y derechos, la potenciación polìtico-material de dichas conquistas a través de la consolidación de una unidad de lo nacional producida por el poder del pueblo y su propia expansión, hasta llevar dichos avances en el terreno nacional a los dos lugares fundamentales de la pelea global: la transformación del mismo orden global y la lucha por la vida frente al genocidio capitalista. Sin embargo, y sin tener ningún problema en la reafirmación de estos postulados, aquí no se dice para nada que es lo que hemos de cambiar internamente en lo que al orden constituido se refiere lo único que hay es eso: un despliegue de cometidos de liberación perfectamente coherentes en el orden lógico que responden a lo que los teóricos llaman un típico jacobinismo de gobierno centrado en la voluntad y virtud del sujeto que asume para sí la conducción de una mutación revolucionaria de algo a lo cual llamamos “nación”.

Digamos para simplificar el problema que lo que se esboza como un intento de ordenar genéricamente lo que son cometidos de lucha fundamental alrededor de 5 significantes de liberación a los cuales se le podría sumar todos los que se quiera (nueva comunidad, transformación del orden de la tierra, modelo de producción, derechos sociales, etc) a la hora de desglosar lo que ellos significan en realidad lo que estamos presenciando es el postulado de un centro político de mucha voluntad que nos advierte a todos que esto se llevara a cabo con participación colectiva pero sin producir orden revolucionario alguno, es decir, sin liberar la forma institucional de los formatos tradicionales del orden burgués. Las fuerzas armadas, las instituciones de gobierno, la relación y el sentido mismo de los lugares de mando y obediencia quedarán intactos de acuerdo al formato de la constitución del 99 -en el mejor de los casos-. Ellos en definitiva “SON LA NACIÓN”, nos configuran sobre una identidad vertical y monolítica. Y más allá, cuando vamos a los detalles de ese desglose, delineados en objetivos nacionales y estratégicos, esta disparidad se hace mucho más evidente, dejando en claro el enorme antagonismo en que nos estamos moviendo bajo la tutela de este programa.

¿Son antagonismos de qué orden? . Primero tomemos en cuenta lo que es el choque de subjetividades políticas que ya es un hecho no solo en Venezuela sino en el resto de los pueblos nuestramericanos, particularmente aquellos donde han triunfado las opciones de izquierda y progresistas. Tenemos por un lado una independencia necesaria o un socialismo deseado, por un lado pensados desde lo que se ha dado a llamar “otra política” desde ejes protagónicos y de decisión que van configurando un tejido o una multiplicidad de líneas de construcción de la igualdad que supone una verdadera explosión de potencialidades democrático-populares, de saberes, de relaciones de producción e intercambio. Y por otro, un mando-gobierno que desde los placeres de poderío del ministerio de planificación y sus distintos ramales gubernamentales crean desde arriba esa “nación”, la dirigen y dictan sus líneas de liberación, sosteniéndose en un liderazgo presidencial irreprochable. Contraste de posiciones que supone no solo una pugna ideológica entre tendencias sino la producción de un ser político que se mueve desde coordenadas completamente distantes: por un lado la del “nosotros pueblo en lucha”, una diversa clase trabajadora que nada tiene que ver con los órdenes de mando burocráticos. Por el contrario, los confronta, resiste a ellos al mismo tiempo que se propone crear su propia realidad liberadora en la medida en que se van garantizando victorias que por lo general se consolidan derrotando las distintas versiones de la coalición burocracia-burguesía, represión y dinero que se repite de manera sórdida en todas las regiones del país. Y por otro lado nos encontraremos con un “nosotros partidario” (hacer parte del partido-gobierno, del gobierno-estado) cuya visión de sí misma, incluso situándose desde la base popular a la cual muchos pertenecen, es netamente defensiva y pasiva, mientras se incrementa la arrogancia de los núcleos del poder central y regional, al tiempo que hacen del proyecto revolucionario un simple problema de gestión gubernamental y administración central de las fuerzas sociales que les sirve de sostén; es la explotación de la plusvalía política de esa fuerza social militante.

La “justicia” tan renombrada en este proyecto programático en este caso tiene un significado totalmente distinto de acuerdo a la propia confrontación de subjetividades: una cosa es la justicia conquistada desde la lucha que me hace sujeto y otra es la justicia aclamada como una especie de obligación misericordiosa hacia un pueblo merecedor de ella y que configuraría la condición material para hacerse a sí mismo un sujeto soberano, es decir, libre y pensante. Es la justicia que me sirve de plataforma forjadora de mi propia libertad (donde me fabrico como sujeto) o es la justicia que me regalan y sin yo hacer nada me hará libre; la gran mentira de la liberación regalada. ¿Cuándo hacemos justicia social entonces?. El programa no lo dice, habla de una historia popular en lucha y luego describe las áreas de realización de la justicia social. Es su ambigüedad y en el fondo la gran trampa discursiva de la burocracia que mira la totalidad social como una empresa a ordenar. El Toto desde los barrios de Maracaibo diría: “gracias amigo pero no te preocupes tanto por mí que en mi hambre mando yo”.

Este primer cuadro nos lleva a otro conjunto de choques que dentro del programa tienen una versión mucho mas concreta. El contraste de subjetividades nos lleva directo a un choque de modelos de desarrollo y por tanto a un proyecto de gobierno. Dentro de los objetivos nacionales se dice: 2.1-2.2: “Propulsar la transformación del sistema económico, en función de la transición al socialismo bolivariano, trascendiendo el modelo rentista petrolero capitalista hacia el modelo productivo socialista, basado en el desarrollo de las fuerzas productivas” Y a continuación se dice: “Construir una sociedad igualitaria y justa. Consolidar y expandir el poder popular y la democracia socialista”. Estas premisas que en si mismas son totalmente bondadosas ya que nos están hablando en términos clásicos del desarrollo necesario de las fuerzas productivas pero que no se quedan ancladas en viejas relaciones de producción explotadoras sino sobre la construcción de relaciones libertarias precedidas y dirigidas por el poder popular y una indefinida democracia socialista. Es como decía Lenin al hablar del proyecto revolucionario de la URSS, “este se basa en sóviets y electricidad”, poder obrero y campesino más desarrollo productivo.

Pero como también pasó en la URSS, parece que en el desarrollo de ese programa se afincaron en la electricidad y se olvidaron o más bien aplastaron a los soviets, en este caso al menos en el papel no hay ninguna aclaratoria de donde esta el poder popular y la democracia socialista dentro del desglose de objetivos, aspecto que a su vez nos impide ver dentro de cada uno de los planes de desarrollo en qué medida ellos suponen un modelo de desarrollo alternativo al capitalismo mas allá de las afirmaciones socialistas de rigor. Lo que vemos a grandes rasgos son objetivos de fiscalización ampliada, búsqueda de una alta retribución de la renta energética y mineral, alternativas financieras al estado fuera del orden del FMI, continuidad de una política monetaria netamente importadora. Rentas de estado convertidas en planes de desarrollo agrario, científico, industrial, inversión social y educativa, etc. El papel concreto del productor colectivo, de su organización y saberes, de su misión como poder transformador y constituyente no aparece sino en frases perdidas. Como plan corporativo de estado esto no dista mucho de los planes de la cuarta república, redoblando la preeminencia del Estado, distancia de los centros hegemónicos financieros y acentuada la ayuda social. Pero donde se ahonda mas la contradicción es cuando vemos estas mismas premisas unidas a la utopía y lucha ecológica violentados por planes mineros y carboníferos completamente adversos al deseo de preservación de la vida aclamado en el programa. Como en la historia fallida de la URSS, el desarrollo mató libertad como hoy mata la vida del planeta, cuidado si entre líneas las incongruencias evidentes esconden la misma tragedia y solo hablamos en términos del programa presentado porque en la realidad vivida esto es mucho más triste y con potenciales devastadores. Ejemplo entre tantos, el caso de la planta carboeléctrica de Mara anunciada por Chávez estos días en el estado Zulia: un ecocidio y etnicidio mil veces denunciado convertido en fabuloso desarrollo socialista.

Quizás a la hora de evidenciar este choque de modelos lo que estamos presenciando es el callejón sin salida en que se encuentran todos estos gobiernos de izquierda que se ven a sí mismos como instrumentos de una justicia social solventada por planes de inversión social que aumentan exponencialmente el gasto público, además rebajado majestuosamente en su productividad real por los mecanismos bárbaros de corrupción y burocratismo, línea que los obliga a buscar desesperadamente alternativas de recursos bajo mecanismos de endeudamiento, compromiso a futuro de los recursos del subsuelo y multiplicación casi irracional de toda la actividad extractiva, cediendo a la final a todas las apetencias transnacionales que giran detrás de ellas (lo casos en ese sentido de Argentina, Bolivia, Ecuador, Brasil, son de llorar). A largo plazo por este camino al modelo capitalista de Estado de estos gobiernos terminará pasándole lo mismo que al estado de bienestar europeo regido por gobiernos neoliberales desde hace treinta años; la chupadora financiera terminará reventado todo el modelo, incluidos sus gobiernos.

Mientras tanto no hay indicios en este programa de ofrecer una salida a este callejón sin salida. Desde la estructura del gasto público el cual en un inmenso porcentaje favorece los monopolios privados (farmaceúticos, importadores, agrarios, inmobiliarios, transportistas, etc) y donde no aparece en ningún lado del programa un cambio profundo al respecto, pasando por la misma estructura de la gestión pública la cual queda intacta dentro de un programa que cambia el mundo pero deja intacto el poder constituido. Hasta llegar al aspecto más trascendental de todos: lo que es el desarrollo no en el postulado sino en el programa detallado donde aparecen toda clase de buenas intenciones de inversión, un inmenso plan de soberanía alimentaria, un repetido énfasis en la técnica y la soberanía tecnológica (soberanía representada nación-gobierno), incluso de participación pero el aspecto autogobernante en su generalidad y capacidad de dominio político: el estado comunal, el control obrero, los tejidos horizontales y universales de entrelazamiento libre y directo de economías autogestionarias (la única economía socialista posible), la capacidad de reformular por completo nuestros sistemas de educación y salud en el formato académico y de medicina mercantil que los ordena, la indispensable socialización de la tierra urbana como condición básica para la liberación de nuestras ciudades, quedan para los círculos pequeños de un poder popular completamente acorralado y encajonado al localismo y la sustitución de obligaciones estatales hacia la comunidad mas algunas ayudas para talleres comunitarios. En otras palabras, NO HAY UNA PROPUESTA SOCIALISTA, ella es confundida por una reiterada apuesta a metas soberanas, justicieras y geopolíticas necesarias (alimentarias, agrarias, tecnológicas, energéticas) pero cruzada por el mismo síndrome nacionalista del desarrollismo y la realización de una justicia social hacia un pasivo pueblo que es administrado -él y la justicia- por la burocracia. Un modelo así, condensado fundamentalmente en la multiplicación del gasto y la inversión pública controlada enteramente por el gobierno-Estado, no tiene salida y no hay faja petrolífera del Orinoco, por inmensa que sea, que lo aguante. Los vampiros financieros mundiales se terminarán chupando este país.

Quedamos expuestos entonces a una ambigüedad no inocente donde la revolución socialista, afirmada en sus valores libertarios esenciales, queda circunscrita a la final a un esquema de gobierno QUE NO SIRVE que está plagado de una corrosión institucional descomunal hija directa de la crisis y pobredumbre del régimen puntofijista y que no ha querido ser partido ni por Chávez ni por su obediente burocracia y el sujeto político partidario que ahora la anida. De esta manera el sentido antagónico de los significantes y significados concretos del programa a la final servirán a la consolidación del esquema corporativo-burocrático tan querido a los crisoles mandatarios de regiones y direcciones del PSUV. El componente emancipador quedará completamente oscurecido por la fiesta programática dirigida por años dentro de los recintos ministeriales del antiguo Giordani y el patriotismo protocolar del generalato.

O somos emancipativos o somos simplemente reactivos, es decir, funcionarios y políticos redoblando sueños colectivos de liberación e inflándolos de símbolos heroicos de la historia pero ausentes completamente de toda línea real de trabajo obligante en función de quebrarle la espalda a los nudos reales de la opresión cotidiana que vivimos en nuestra tierra. Esto no ha llegado aún a la violencia represiva y generalizada, aunque ya se asoma. Pero la van a necesitar para conservarse en semejantes mentiras, reafirmadas indirectamente y cada vez más por el mando presidencial al presentar un programa que se sostiene casi exclusivamente sobre el gasto público y el festín petrolero, la inversión, la contratación y el control burocrático. Entiendo perfectamente que esta crítica agrede muchas buenas almas del chavismo que leen en este programa solo las líneas de liberación. Es cierto, mis disculpas, pero acuérdense que tenemos a Siria por delante y una guerra que puede rebotarnos si la democracia que enarbolamos no impone su carácter revolucionario. ¿Dónde están nuestras cartas de lucha?, hechas con la visión más universal e integral del ser humano pero desde su realidades más concretas, desde la vida ta producimos tal y como la hacemos todos los días y no como la inventa el eminente Giordani. Allí está el verdadero programa revolucionario, colectivo, racional y libertario, en el que creemos y allí se centra nuestra pelea programática.

Roland Denis

sábado, 14 de julio de 2012

Monte y culebra, o muerte




Cambia radicalmente la visión de eso que llamamos “panorama político” cuando salimos de Caracas, y en general de toda la Venezuela urbanizada y seudocosmopolita. Esta reflexión amerita pies de plomo y avisos de señalización en cantidad, porque sus líneas rectoras se emparentan peligrosamente con una vieja idea de la “clase pensante” (ustedes saben, esa parranda de universitarios y sus afines y derivaciones: sifrinos, sifrinoides, lechuguinos, protoaristócratas y demás güevones que se creen destinados por la providencia a dirigir al país y al mundo, porque dizque estudiaron y se quemaron las pestañas, como si los pobres no nos hubiéramos quemado todo el cuerpo, pestañas incluidas): la idea fatua, ridícula y vomitiva según la cual en Caracas, Carabobo y el Zulia el chavismo perdió porque la gente de las ciudades es más inteligente, estudiada y por lo tanto superior. Lo han dicho muchas veces; lo sugieren e insinúan a cada rato; de vez en cuanto se les expande el yoyo y lo dicen expresamente con un desparpajo y una sinvergüencería que te defecas, man.

Hace unos cinco años, al calor de la terrible derrota del antichavismo en el paro-sabotaje petrolero de 2002-2003, leí en El Nacional una columna de opinión, firmada por un pichón de tecnócrata de apellido Osío Cabrices, contentiva de la esencia (y buena parte de la sustancia) de esa increíble forma del pensamiento segregacionista, elitista y racista que gusta de llamar fascista al comunismo. No conservo la columna, pero a decir verdad no es necesario tenerla frente a los ojos, porque sus ideas son sencillamente inolvidables. Me atrevo a desglosar acá esas ideas:

*En las grandes ciudades, cosmopolitas y modernísimas o posmodernas ellas, vive la gente de avanzada, la gente que estudia, los profesionales, la gente culta, los seres humanos mejor informados porque manejan la tecnología y las herramientas que gobiernan al mundo en la era de la información: el siglo XXI.
*En los campos y pequeños pueblos de provincia viven los hombres y mujeres cuya actividad y pensamiento representan el atraso, la miseria, la insalubridad, la violencia, la ignorancia: el siglo XIX.
*La tragedia de este país consiste en que ha sido gobernado por sujetos de provincia o que representan la Venezuela provinciana y atrasada.
*Chávez es de provincia.

Y ya. Es fácil cerrar con una frase la conclusión de este increíble acto de purgación intelectual. Increíble, no por su contenido, sino porque quien lo expresa dice, piensa y cree que es demócrata. Que su lucha antichavista tiene fundamento en el hecho de que Chávez es un tirano y él, el simpático Osío, cree en la democracia.
Chávez nació en Sabaneta: ¡uy, fo, qué asco! Osío nació en Caracas: o sea, ¡guao! Más fiiino…


***


Yo también creo que las grandes ciudades suelen acrisolar personalidades, actitudes y mentalidades distintas que en los pueblos, caseríos y campos del “otro” país, ese que llaman “de provincia”. La variante que quiero troquelar acá sugiere que en Caracas y otras ciudades vencidas por el falso cosmopolitismo la tendencia es a regresar al pasado precisamente porque “el caraqueño” es distinto a “el provinciano”. Se cae de obvio: mientras más mayamera es la ciudad y mientras más hondo ha penetrado en sus habitantes la anticultura capitalista del consumismo, la competencia y el aplastamiento del prójimo (para cumplir con la ley de supervivencia del más apto) más difícil es que prenda o tan siquiera caiga simpática una idea, noción o propuesta que sugiera socialismo.
Cierto que hay una Caracas definitivamente entregada a ese anhelo de imitar al norte a ver si en el fotocopiado se calca también la prosperidad, y otra donde el hombre expoliado se declaró en rebelión y anda en la búsqueda honesta de otra sociedad. Pero hay tendencias. Hay un espíritu que se impone en cada ciudad, y así tenemos que en una Caracas avasallada por la cruel y artificial necesidad de imponerse al vecino en todo y para todo (para que no se te coleen, para llegar más rápido, para vestirse mejor, para tener el mejor carro, para vivir en la mejor urbanización, para exhibir el mejor culo, para que el vendedor te baje el precio o para zampárselo más alto al que te compra, para atracar o para que no te atraquen) siempre sonará sospechosa en más gente una invitación a cambiar espuelas y agallas por solidaridad, competencia por ayuda mutua; siempre sonará a vainas de gochos y campesinos eso de entender la democracia como derechos plenos para todos, cuando el espíritu dominante te hace salivar de lujuria en busca de la victoria del que más acumula, del más vivo, del que jala más bolas, del que se encontró un celular y espera a que lo llames para cobrarte diez veces su precio.

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Conste que yo nací y crecí en un pueblo pequeño que por más que prolongue su esfuerzo por parecer gran ciudad no deja de ser la Carora pueblerina de siempre. Conste, por lo tanto, que no tengo que hacer recorridos a lo Valentina Quintero para entender lo que bulle en la mente de un provinciano cuando un caraqueño despunta en el horizonte. Pero me es inevitable admitir que hoy mismo ando metido en la maceración de un vistazo remozado a la Venezuela profunda. En el último mes llevo recorridos mis buenos 4 mil kilómetros de pueblos y carreteras a lo largo de 18 estados, y que este viaje loco y tormentoso me ha proporcionado nuevas visiones del asunto. Por ejemplo, uno que me indica que la Venezuela adentro está tocada de caraqueñidad.
He preguntado por las fiestas patronales y otras parrandas y me han advertido que para llegar a la cultura nuestra hay que abrirse paso por entre guerras de minitecas. He encontrado sus huellas en campos, casas de amigos y botiquines (vengo saliendo de uno en El Pilar, estado Sucre, y he asistido a un duelo formidable y rarísimo de versos improvisados entre un coplero del Guárico y un decimista oriental: Javier Echezuría versus el Finfín de La Pastora). Así que Doña Bárbara no está vencida, pero Santos Luzardo anda invadiendo a punta de reggetón y otras costumbres transplantadas.
La anécdota fundamental de la novelística venezolana sugiere que la civilización está destinada a barrer a la barbarie. Pero a los defensores de este atavismo se les olvida que la barbarie no está en los conucos sino en las balaceras de los cerros.
¿Qué busco tan lejos en esa carretera, además de sabrosura, buena vibra y gente bonita? Ando lo que se dice encampañao. Llevando un mensaje y recibiendo muchos otros a cambio. Recordándole a la gente que esto no es una guerra entre escuálidos y chavistas sino entre opresores y oprimidos. Que no porque alguien se calce una franela tan roja como la boina ya se convirtió en gente nuestra. Que sería bueno votar “Sí” para poder seguir ensayando formas de organización popular sin la sombra de la Disip rondándote la casa. A cambio he recibido muestras de un espíritu crítico formidable, la resurrección de aquella vieja consigna: “Con hambre y sin empleo con Chávez me resteo”. Y sobre todo la reafirmación de un amor a la tierra, al ser humano olvidado por el poder; he sido testigo de expresiones de amor a la sencillez.
En las ciudades pequeñas, todavía la naturaleza y la baja velocidad de las actividades humanas vitales le dejan a nuestra gente espacios para la ternura, el desapego; para derrotar a la viveza entendida como habilidad para joder al otro. Todavía hay pueblos donde se puede dejar las casas y los carros abiertos. En otros pueblos hay quienes viven de su conuco, su ovejo y sus gallinas y no necesitan ir al supermercado, porque los vecinos tienen verduras y otros agregados. En Mérida dejé mi chaqueta en un taxi y el taxista dio un vueltón de fábula para devolvérmela. El socialismo está aquí: en un puñado de viejos sabios, que viven el socialismo sin saberlo. En hombres y mujeres que a lo mejor hasta adecos son, pero son socialistas hasta la semilla. En una casita perdida en las montañas de Lara, en casa de un viejo muy pobre Ramón Mendoza se echaba los palos con unos panas. Éstos hablaban de lo inútil que era, en el fondo, tener mucho dinero. El viejo de la casita (el pobre en su choza) dijo de pronto: “No, yo sí quiero tener mucho rial”. Le preguntaron que como pa qué. La respuesta: “Para mandarme a echar una foto con ustedes, que son mis amigos, y colgarla aquí en la casa”.
Y uno de güevón y que buscando el socialismo en los libros, en el ejemplo fracasado de otros países, en el verbo de los internacionalistas, en el chavismo de oficina y franela roja.

***

Paro un momento en Caracas y seguimos de gira, agitando por el Sí. En Guárico compartí tarima un rato con Vanessa Davies y con Ramón Mendoza, El Cayapo; luego, viaje a El Pilar (Sucre) para conversas varias. Ramón agitó en foro con el PSUV. De regreso, otra vez El Socorro con El Cayapo y la gente del Frente Campesino Ezequiel Zamora. Antes, recorrido monumental más o menos por esta ruta: Caracas-Valencia-Tinaquillo-Calabozo-El Tigre-Puerto Ordaz; regreso por La Pascua-San Carlos-Barinas-San Cristóbal-Mérida-Bobures-Carora-Caracas. Ya explicaré en qué onda, con qué fines, con qué resultados y expectativas.
La semana entrante, San Juan de Los Morros y Yaracuy, con el Frente Campesino Jirajara, si me confirman.
Me hacía falta ese soltar de músculo, emoción y verbo. Pilas cargadas, nervios en su sitio y otra vez la gran Caracas, heroica poderosa (y en esta noche sin igual la luna se pone a coquetear).
José Roberto Duque

lunes, 9 de julio de 2012

LA CANTATA DE ARGIMIRO GABALDÓN: POR LOS CAMINOS DE LA LIBERTAD




El Gabinete del Ministerio del Poder Popular para la Cultura en el Estado Lara
y
El Instituto Municipal de Cultura y Arte (IMCA)
Invitan a la Presentación de:

LA CANTATA DE ARGIMIRO GABALDÓN: POR LOS CAMINOS DE LA LIBERTAD.

OBRA: La Cantata de Argimiro Gabaldón: Por los Caminos de la Libertad, Obra de Tomás Jurado Zabala, Dirigida por Carlos Arroyo / Compañía Regional de Teatro
LUGAR: Cancha CRYDBAN (Centro Recreacional y Deportivo de Barrio Nuevo), Calle 56 entre carrera 12 y Avenida Fuerzas Armadas, Sector Barrio Nuevo, Frente a INVILARA.
FECHA: Martes 10 de julio de 2012
HORA: 07:00 PM
La Compañía Regional y el Teatro Estable de Portuguesa, nos presenta en escena un espectacular Montaje sobre uno de nuestros grandes luchadores de la libertad en Venezuela, Argimiro Gabaldón, El Comandante Carache.

“SOMOS LA VIDA Y LA ALEGRÍA, EN TREMENDA LUCHA, CONTRA LA TRISTEZA Y LA MUERTE”.

Con las Banderas de Argimiro Gabaldón en alto
Por una Venezuela Soberana, Libre y Socialista

sábado, 30 de junio de 2012

EL ASESINATO DE LOS YUKPA ALEXANDER FERNÁNDEZ, SU HERMANO JOSÉ LUIS Y LEONEL ROMERO, CLAMA AL CIELO PIDIENDO JUSTICIA





José M. Korta Lasarte s.j.
Crónica de unas muertes anunciadas.

La información aparecida en la primera plana del diario “Ultimas Noticias” del domingo 24 de junio de 2012 es una desvaída descripción de un crimen que sacude hoy por hoy la conciencia del pueblo venezolano. La que recogemos de ese periódico del pueblo que es APORREA constituye una denuncia frente a la cual cada quien está llamado a pronunciarse. Lo que no es admisible es el silencio.

Siguiendo la información de Aporrea:

En la madrugada del 22 de junio ...“Entraron a sus ranchos de madrugada, los forajidos escondían sus caras con pasamontañas negros, eran varios sicarios, por el acento se presume que eran colombianos. Les sometieron a la fuerza con potentes armas, a Alexander Fernández Fernández, su hermano José Luis y a Leonel Romero, los secuestraron y llevaron al monte, les dispararon a mansalva, sin compasión; a Alexander, como una tarea encomendada y a manera de recordatorio para su pueblo le dispararon en sus ojos, los ojos que tanto miramos, en su lucha, cuando fue apresado, siendo inocente. Los ojos de un yukpa que exigía justicia a una sociedad que los ignora y mira de reojo”.

“En Los Flores y La Estrella, está a punto de desatarse una guerra. Se presume que El Loco Reinaldo y sus 20 sicarios pueden estar detrás de estos asesinatos. Y es que es una situación de gran complejidad y en el que juegan varios factores de poder y de intereses que pueden estar conspirando para crear una atmósfera de inestabilidad”.

“El 13 de abril, Silfrido Romero y Ronald Ramos, fueron emboscados y asesinados, mientras cazaban animales para alimentar a sus familias. En menos de dos meses, han asesinado a 5 yukpas, parientes y cercanos a Sabino Romero. No hay que contar o analizar mucho, hay una guerra declarada contra los yukpa que han "osado" levantarse para luchar por sus tierras ancestrales, de las que han sido y están siendo desplazados”.

“¿Dónde está la justicia, los organismos que deben velar por estos pueblos? ¿Acaso, un yukpa vale menos que un criollo? ¿Es que el socialismo no reconoce a estos pueblos dentro de sus luchas revolucionarias?”

“Alexander era un revolucionario que luchaba por sus tierras y por el futuro de nuevas generaciones yukpas y a pesar de perder a seres queridos en esta lucha, seguía defendiendo y luchando por sus tierras.

Hermano, a los que te conocimos, y a los que no, pero se identificaron y reconocieron tu lucha, siempre recordaremos tu valentía, dignidad y entrega para la lucha de los yukpas.”

Las razones personales

Hice Huelga de Hambre del 18 al 25 de octubre de 2010 por el cumplimiento cabal del Capítulo VIII de la CRBV y en solidaridad con el cacique Sabino Romero y el hoy asesinado por manos criminales, Alexander Fernández. Quienes estaban, como se demostró después, injustamente presos.

Su asesinato, junto al de su hermano José Luis y el de Leonel Romero me ha afectado profundamente. Me ha llenado de una indignación que creo necesario expresar en los términos de mi Fé: Génesis 4 (9- 11)

Entonces “el Creador dijo a Caín:

¿Dónde está Abel, tu hermano? Caín Contestó: No sé. ¿Soy yo, acaso, el guardián de mi hermano?

Pero el Creador replicó: ¿Qué has hecho? La voz de la sangre de tu hermano Abel clama a mí desde la tierra.”

Sí, desprovistos de guardián, de escolta, de servicio de vigilancia, en la soledad de la noche segaron sus vidas. No hubo nadie que los protegiera. Dios presente, escucha la voz de la sangre derramada de su pueblo Yukpa que surgirá como semilla de libertad para las futuras generaciones.

Consciente de mi pequeñez e impotencia, quiero apoyar de alguna manera, en alguna medida, la situación necesidad en que ahora se encuentra el pueblo Yukpa. Cuenten con lo poco que soy, sabiendo que en lo pequeño, desde una fe profunda, puede estar escondida la esperanza de este pueblo.

Hermano Alexander:

Desde tu sangre sembrada en tierra Yukpa, cuéntame como heredero de tu lucha histórica, como hermano tuyo, en solidaridad humana juro, delante de ti presente ante el Creador y ante el pueblo venezolano, defender tu combate histórico y luchar por la liberación del pueblo Yukpa, junto a la Causa de los pueblos amerindios y, dar la vida si es necesario, en el acontecer de este compromiso.

Cuando dos balas traspasaron tus ojos y la luz se despidió de tu vida, en tu agonía gritas justicia compasiva para los sicarios del crimen y justicia efectiva para los que se esconden detrás del sicariato organizado y así de una vez por todas se rompa con la impunidad criminal. En tu agonía, también pides se haga justicia a aquellos que, irresponsablemente desde el poder, han permitido esta masacre contra los venezolanos de origen. Venezuela y sus pueblos están sedientos de justicia efectiva. Este grito agónico de Alexander debe definir un antes y un después de la política indigenista de Venezuela.

Escuchando y siendo solidario con este grito agónico de justicia, yo, Josè M. Korta Lasarte, CI.V 3.479.782 que he vivido más de cuarenta años con los pueblos originarios de Venezuela, y desde mi condición de ciudadano de la humanidad y en búsqueda de un horizonte de esperanza: “ben-digo” y “mal –digo”, desde mi conciencia profunda la política indígena del Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela. Lo hago en el marco de mi impotencia y pequeñez en búsqueda de una revisión constructiva. Quiero poner un granito de arena en la balanza de lo que hay que hacer en el terreno de “saldar la deuda histórica que Venezuela ha adquirido con estos pueblos.”

BENDIGO

El significativo Capítulo VIII de Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, CRBV; la Ley Orgánica de los Pueblos y Comunidades Indígenas LOPCI y demás Leyes aprobadas durante la V República.

MALDIGO

La política del Ministerio del Poder Popular para los pueblos Indígenas que no ha trabajado en instrumentalizar y hacer posible la aplicación de la CRBV y LOPCI y demás leyes aprobadas durante la V República, siendo la demarcación de sus tierras y hábitat una asignatura pendiente .

***

BENDIGO

La decisión del Presidente Chávez de responsabilizar a una institución gubernamental para resolver los cuantiosos problemas pendientes en la aplicación de la CRBV y la LOPCI y lograr su afirmación cultural y autonomía, dignificando sus retos creativos, siendo sujetos de su historia.

MALDIGO

La acción contradictoria del Ministerio del Poder Popular para los Pueblos Indígenas MPPPI al usufructuar esa Institución, creada para la afirmación cultural de los pueblos indígenas y para definir los mecanismos de la aplicación de la CRBV y la LOPCI, como trampolín al poder institucional y financiero. En realidad el equipo del Ministerio ha contribuido, con sus mecanismos de regalos injustificados a la división de los pueblos y, convertirlos en mendicantes sin dignidad.

***

BENDIGO

El reconocimiento de la deuda histórica del estado Venezolano con los pueblos indígenas, expresado en el documento de recuperación de tierras Yukpa del fallecido Procurador General de la República Carlos Escarrá.

MALDIGO

La conducta evasiva y contradictoria del Ministerio del Poder Popular para los Pueblos Indígenas al no acompañar con las necesarias medidas de protección y apoyo en una situación delicada de conflicto previsible entre los hacendados y el pueblo Yukpa.

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BENDIGO

La decidida opción por los pueblos indígenas del Presidente Chávez y, en particular en el conflicto de los pueblos Yukpa con los ganaderos invasores: “ en un conflicto entre ganaderos e indígenas, yo opto por la defensa de los indígenas” .

MALDIGO

El silencio del Ministro del Poder Popular para las Relaciones Interiores, al no proceder en el esclarecimiento de los dos asesinatos ocurridos en Abril de este año, abrió camino a la impunidad y a los consiguientes tres asesinatos ocurridos el 22 de Junio del presente año 2012.

***

BENDIGO

Los significativos recursos económicos destinados a los pueblos indígenas por el erario Nacional. Recursos destinados para la autonomía, creatividad, participación, afirmación y fortalecimiento de las culturas ancestrales, dignificando el valor tradicional del “Buen vivir” de los Pueblos indígenas.

MALDIGO

La utilización insolidaria de esos recursos, que no sólo no han potenciado a los pueblos indígenas, sino que han enriquecido a contratistas inescrupulosos en proyectos muchas veces ostentosos sin significación participativa de los destinatarios. El asistencialismo fácil y mal entendido haciendo donaciones discrecionales a diferentes pueblos crea división y fomenta hacer, de un pueblo libre, un pueblo mendigo.

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BENDIGO

La buena disposición del estamento legal hacia los Pueblos Indígenas que, debidamente utilizados, constituirían las bases fundamentales para la liberación de su situación histórica de sujetos destinados a ser colonizados.

MALDIGO

El desconocimiento de los diferentes entes gubernamentales para entender la idiosincrasia y el destino de los pueblos indígenas llamados a generar una verdadera revolución en la liberación de las dependencias históricas de carácter colonial que se han heredado en gran parte de la cultura venezolana .

En actitud propositiva

En atención a lo previsto en el artículo 7 de la LOPCI , y conscientes de que el reconocimiento del Estado venezolano a los pueblos indígenas , establecido en el Art 119 del Cap. VIII de la CRBV, no se hará efectivo mientras los pueblos indígenas no se reconozcan a sí mismos, hemos propuesto y reiteramos nuestra proposición de trabajar en el sentido de construir y constituir el “sujeto jurídico” de los diferentes pueblos indígenas, cuya organización milenaria ha sido válida hasta el presente, pero que no responde a los nuevos problemas como la invasión ganadera, y no confronta las nuevas realidades. Concebidos desde el objetivo de asumir los derechos que les garantiza la CRBV, la LOPCI, los tratados, pactos y convenios internacionales suscritos y ratificados por la República y demás leyes, su representación será determinada por los pueblos y comunidades indígenas.

A manera de ejemplo, presentamos la reciente experiencia vivida por el pueblo E’ñepa, el cual, con representación de diversas comunidades de las cinco regiones que constituyen el hábitat E’ñepa, reunidos durante una semana en la comunidad de Kurawatawoton (Caño Colorado), produjeron su Acto Constitutivo en el que se dotaron de una organización general, regional y comunitaria que, preservando las prácticas ancestrales del pueblo E’ñepa, asumía la necesidad de una representación común para dirimir, con el Estado venezolano, el asunto de su demarcación de tierras y hábitat.

El Sujeto jurídico correspondiente a cada pueblo indígena reconocido por el Estado Venezolano será el responsable de dar, en colaboración con el Gobierno, todo el sentido definido en el artículo 119 de la CRBV, de dar cabida histórica al reto de :

Recrear su propia organización social política y económica según sus necesidades.
Recrear la educación propia, idioma, religiones, etc.
Reconstruir la auto-demarcación a los fines de demarcar sus derechos originarios sobre las tierras que ancestral y tradicionalmente ocupan y que les son necesarias para desarrollar y garantizar sus formas de vida.
Todas las demás instancias que sean necesarias para el desarrollo del correspondiente pueblo.
Pero este documento quedaría dolorosamente fallo si no levantara su voz para exigir que el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, y en particular el Ministerio del Poder Popular para las Relaciones Interiores y Justicia, llevase a cabo y presentara el debido informe del protocolo de pesquisa policial seguido hasta el presente para determinar quiénes fueron los autores materiales e intelectuales del asesinato de cinco yukpas entre el 13 de abril y el 22 de junio de 2012, en las tierras recuperadas por el Ministerio del Poder Popular de Agricultura y Tierras para el pueblo Yukpa.

En ausencia de esta toma de posición por parte del Ministerio del Poder Popular para las Relaciones Interiores y Justicia, en los hechos, el Gobierno Bolivariano pareciera estar diciéndole a los ganaderos que sigan, que los yukpas asesinados no se pagan.

Caracas 27 de Junio de 2012

miércoles, 27 de junio de 2012

La conspiración corre por el silencio, la miseria hecha ministerio


Estamos ante una situación donde se devela uno de los aspectos más miserables de la arrogancia del poder constituido, y además lo que el mismo forza como actitud refleja dentro de las organizaciones populares: el silencio y la complicidad que el mismo silencio supone. Se ha producido una masacre perpetrada por paramilitares en la zona del Perijá donde mueren torturados y asesinados el yerno del cacique Sabino, su hermano Alexander quien tuvo un comportamiento ejemplar mientras estuvo preso en la cárcel de Trujillo junto a Sabino y un primo. Los tres en una casa dentro la hacienda Las Flores tomada hace unos meses por el movimiento indígena son sacados y asesinados de inmediato por estos sicarios colombianos contratados por ganaderos. Además ese mismo día en el Zulia igualmente es asesinado Pedro Díaz, dirigente campesino ya amenazado y con varios atentados encima. Ayer acaban de asesinar a otro dirigente campesino del movimiento Jirajara.

Lo cierto es que estamos ante una masacre que avanza y que tiene un solo propósito: exterminar todos los focos de resistencia indígena y campesina en la zona en función de hacer perdurar el dominio de los grandes ganaderos y abrir paso definitivamente a la explotación de minerales, empezando por el carbón que supondría un verdadero desastre ecológico para todo el estado Zulia y el fin de las comunidaes Yukpas y Wuayú en el norte y el centro de Sierra de Perijá. Demasiados interes nacionales y transnacionales presionan en ese sentido, dentro y fuera del gobierno hasta el punto de convertir a la Guardia Nacional, ministerios del Interior y de Comunidades Indígenas, instituciones como Corpozulia y sus entes afiliados, en instrumentos directos de esta presión que ya en los últimos dos años se ha convertido en una represión criminal que no se detiene. La labor en este sentido del Nilcia Maldonado es verdaderamente miserable, ya que no solo asume una posición abiertamente contraria y criminalizante de la resistencia y una suma de declaraciones donde prácticamente invita a que asesinen al cacique Sabino, sino que utiliza todos los poderes que las chequeras de Estado le dan para intentar dividir las comunidades indígenas golpedas por la miseria y un proceso largo de transculturización que le ha quitado fuerza y consistencia a muchas comunidades sobretodo Yukpas. Por demás, esta política de la casita y el vehículo por la consciencia y la identidad la ejerce dentro de todo el movimiento indígena. Sin embargo el proceso de división se ha ido revirtiendo y hoy estamos viendo como se produce un movimiento inverso de reagrupación resistente y mayoritaria de comunidades y caciques que pone contra la pared a la burocracia, hechos que se ratifican dentro de las comunidades Yukpas, pero también en Amazonas donde el movimiento indígena se cansó de ser pieza de intereses que luego lo traicionan. Fenómenos que también explican en parte los empujes asesinos de este año por desesperación del poder.

El silencio se convierte entonces en la estrategia de los miserables, garantía de impunidad, muerte al pueblo verdadero que necesita de la revolución no la declara o vive de ella. Ningún contexto, ya sea electoral o la presencia y acción de evidentes enemigos mundiales del proceso revolucionario justifican el no decir, la invisibilización, el ignorar la sangre que todavía se derrama en medio de la lucha popular. Un gobierno que suponía la victoria de las fuerzas populares, el de Paraguay, acaba de caer ignorante y obviamente cómplice de las masacres a campesinos que en las últimas semanas se había producido en el Paraguay. Vemos como esta sangre derramada dentro del contexto de gobiernos que llaman “progresistas” pareciera que no tuviese la más mínima importancia y solo la derecha con el obvio interés de desgastar procesos transformadores y los gobiernos que deberían ayudar a potenciar, la denuncia o al menos la visibilice. Faltó que los propios campesinos paraguayos se defendieran con sus propias armas para que el gobierno caiga desplomado y el Lugo cumpla su rendición ya anticipada.

No obstante no es solo el silencio oficial quien conspira contra toda revolución. Preocupa quizás hasta mucho más que las mismas organizaciones de base, quiéranse chavistas o cual sea su identidad política vayan perdiendo el reflejo fundamental de la presión, la denuncia, la acción movilizadora ante hechos como este. Se mimetizan con este silencio institucional conspirativo y a la final terminan haciendo parte de un movimiento que solo busca socavar el alma rebelde que todo pueblo necesita para defender su propio proceso de liberación. La sensibilidad ante el sufrimiento y la tortura a la cual cual son sometidos nuestros propios pueblos, al perderse se pierde cualquier argumento y razón de verdad que permita abrir el horizonte revolucionario. Estas democracias de mafiosos y carroñas burguesas ciertamente nos desgastan a nosotros mismos, nos ponen a jugar un papel de payasos oportunistas -silencios justificados en la hiperestrategia de la acumulación de fuerzas jamás cumplida- que a la final nos pudre por dentro, nos deja sin palabra y sin el orgullo básico que toda fabricación revolucionaria necesita.

Acusen todo lo que les da la gana a la derecha de conspiraciones y segundas agendas que seguro la tienen y por regla necesitan desplegar para quebrar a los pueblos e imponer su imperio. Pero esa es una conspiración evidente, casi natural y necesaria al mundo de propietarios y despótas que necesitan conservar. Problemática y desesperante el la conspiración dentro de los aparatos, sistemas públicos de comunicaciones y miserables personajes como esta ministra Maldonado, sin que se produzca una reacción vital y contundente de nosotros mismos. Necesitamos a como de lugar de un sistema libre y militante de articulación y comunicación que nos saque de tal ostracismo y nos ponga de nueva en la lucha por el poder autogobernante y revolucionario que nos es indispensable.

Vivan nuestros luchadores indígenas y campesinos

Abajo el silencio

Fuera la miserable ministra

miércoles, 20 de junio de 2012

¿Qué hacen los Alcaldes ante los problemas de las comunidades?



Camarada Chávez por favor

Camarada Chávez: lamentablemente no tenemos ninguna vía directa, a nuestra disposición, para hacerle llegar nuestras opiniones o criterios políticos como tampoco ponerlo en conocimiento de problemáticas que pueden ser resueltas por organismos o instituciones de carácter medio sin necesidad que desde las alturas del Estado se les dicte órdenes para ello. Nosotros, como organización política pequeña El Pueblo Avanza (EPA), no sólo tenemos excelentes relaciones con las comunidades por donde andamos haciendo activismo político e ideológico, si no que igualmente no pocas veces reflexionamos y llegamos hasta pensar que algunos organismos del Estado pareciera que no tienen ojos para ver ni oídos para escuchar, porque no piensan más que en lo inmediato como si una Revolución lograra sus grandes cometidos exclusivamente a través de los ojos y de los oídos del máximo líder sin entender que el espíritu de grandeza de la obra y del pensamiento de un proceso revolucionario está en su carácter de colectivismo y de la solidaridad. Pensamos, sin creernos poseedores de las verdades, que no con mucha frecuencia se le presta la atención debida a los llamados que usted hace en fortalecer al proceso revolucionario con críticas constructivas.
Camarada Chávez: es verdad que existe mucha gente de nuestro pueblo que lo mira como si usted fuese un Dios y no se dan cuenta que usted es un ser humano como cualquier otro, con facultades excepcionales sin duda alguna pero que no puede estar en todas partes al mismo tiempo, que no puede ver todas las realidades al mismo tiempo, que no puede escuchar todas las voces al mismo tiempo y que no puede tactar todas las objetividades al mismo tiempo. Precisamente, por eso existe un orden descendiente de organismos o instituciones que deben cumplir con sus tareas, incluso, sin necesidad que usted esté las veinticuatro horas del día encima de ellos diciéndoles lo qué deben hacer, cómo hacerlo y para qué hacerlo. Es imprescindible, y usted lo ha dicho en muchas oportunidades, la Revolución no es la solución exclusivamente de grandes problemáticas de las ciudades dejando sin solucionar las muchísimas situaciones que son detalles y que, especialmente, se manifiestan en los campos. Una Revolución mira siempre la globalidad como la suma de las particularidades.
Camarada Chávez: la Parroquia La Escalera pertenece al Municipio Andrés Eloy Blanco del estado Lara y tiene comunicación con el estado Portuguesa, con Cubiro (esta es la vía más corta para comunicarse con Quibor y Barquisimeto), con Sanare y, además, le pertenecen muchos caseríos, lo que le hace una Parroquia muy grande y bastante poblada. Estamos en el 2012 y todavía las calles de La Escalera son de tierra y no posee cloacas. Dos grandes problemas vive la comunidad de La Escalera y sus alrededores:
1.- Por ser una zona de muchos pequeños productores de hortalizas, la vía más corta para llevar la producción es la de Cubiro, la cual está en deplorables condiciones, casi intransitable y eso le consta a los ingenieros que la han inspeccionado, prometiendo solucionar el caso y cada día más se agrava la situación y ningún organismo (ni nacional, ni regional ni municipal) se aparece por la zona. La comunidad se siente completamente olvidada y desesperada y ya no encuentra dónde ir a poner una queja. No le pasan una máquina desde hace años sabiendo que es una región donde existe más invierno que verano. No en pocas oportunidades, como actualmente, la carretera se ha partido en varios pedazos, lo que obliga a los habitantes de la zona a rellenar los huecos como paliativos mientras espera ansiosa la solución definitiva de la situación. Pero a esta altura, junio de 2012, la carretera no sirve ni para transitar en bestias. Lo que se hace en tiempo normalmente, estando arreglada la carretera, entre La Escalera y Quibor es de una hora mientras que la unión de los dos lugares mencionados por Sanare se hace en dos horas o más y mucho más riesgosa la vía por la inseguridad. Si estamos mintiendo, camarada Chávez, pudiera usted decir que nunca más crean ni en una sola palabra que pronuncien los militantes de El Pueblo Avanza (EPA).
2.- En La Escalera funciona el Liceo Bolivariano Profesor Asdrúbal Medina Extensión La Escalera. Es una casa muy vieja prestada que no reúne condiciones para ser Liceo, con un solo baño (pozo negro o ciego) para profesores, profesoras, alumnos, alumnas y representantes de ambos sexos y diferentes edades y colores, no tiene campo de recreación ni biblioteca y menos comedor. Hace unos años se prometió construir el Liceo pero hasta la fecha no se ha colocado ni siquiera la primera piedra. Es un pueblo que jamás ha visto con sus propios ojos la presencia de un Ministro e, incluso, ya no recuerda la última vez que vieron la de un Gobernador si es que ha visitado alguno esa comunidad. El camarada Héctor Navarro puede dar testimonio de la imperiosa necesidad de un Liceo, verdaderamente bolivariano, para la parroquia La Escalera y sus alrededores, porque si él no hubiese salido del Ministerio Popular para la Educación, el Deporte y la Recreación, seguro, ya estuviese construido. Le podemos decir que hace tres año, aproximadamente, fueron unos funcionarios del Estado y le tomaron medidas al terreno, ilusionaron la comunidad y nunca más volvieron.
Nosotros, como El Pueblo Avanza (EPA) hemos llevado a dos diputados (uno de la Asamblea Nacional y otro del Consejo Legislativo del estado Lara) a visitar La Escalera, los cuales no han podido hacer nada para lograr que esa comunidad y las de sus alrededores satisfagan sus necesidades con hechos concretos; es decir, que acomoden la carretera vía hacia Cubiro y que les construyan el Liceo. En estos días hubo un derrumbe por un cerro que se vino abajo en dirección de Cubiro hacia La Escalera. Ciertamente, ya le metieron máquina y hay paso vehicular aunque a riesgo de una coleada y caer en el abismo, pero el resto de la carretera está inservible que ni siquiera, le repetimos, está en condición para transitar bestias. Lo lamentable, camarada Chávez, es que tanto el Alcalde del Municipio Jiménez como el del Municipio Andrés Eloy son militantes del PSUV, y jamás se han hecho presentes para percatarse de la gravedad de las situaciones que viven sus comunidades.
Camarada Chávez: seguros estamos usted no está en conocimiento de esas realidades, porque eso compete a organismos inferiores sus soluciones. Un líder de una Revolución no es para saber todo de todo, sino un guía para que el todo vaya en correspondencia con las partes en beneficio de toda la sociedad. Así lo ve a usted El Pueblo Avanza (EPA). Lamentablemente, estamos en un año electoral y una buena parte de las comunidades llegan a creer que si les solucionan sus problemáticas es por la única razón de buscar votos electorales. La Revolución, lo sabemos y usted mucho más que nosotros, no se guía por esos populismos ni mucho menos se fundamenta en la demagogia social. Ante usted, ante la Revolución y ante el pueblo deben rendir cuenta los funcionarios destinados para cumplir determinadas misiones que vienen decididas desde el alto Gobierno.
Nosotros, como El Pueblo Avanza (EPA) que lo apoyamos y confiamos en su contundente victoria el 7 de Octubre, le imploramos dicte la orden de solucionar los dos gravísimos problemas que padecen varias comunidades que dependen de la vida socioeconómica de la parroquia La Escalera, Municipio Andrés Eloy del estado Lara. No nos guía, camarada Chávez, el espíritu de convertirnos en la organización predilecta de las comunidades de La Escalera y sus alrededores ni pretendemos desplazar a ninguna otra organización de izquierda en la zona y, mucho menos, al PSUV que es la mayoritaria.
Deseándole larga vida y todos los éxitos del mundo en beneficio del pueblo venezolano y de muchos otros pueblos hermanos. Con fraternal abrazo y afecto: El Pueblo Avanza (EPA)

viernes, 15 de junio de 2012

El “trapo rojo” de la política de seguridad en tiempos de la revolución




Aunque el titulo parece bastante mordaz no busca sino llamar la atención, reflexionar sobre el mismo y propender al debate entre quienes somos partidarios, seguidores y defensores del proceso revolucionario, doce años después, aun en construcción; pero que sin duda puede acelerarse en la medida que los militantes de las ideas de la izquierda política asuman una posición crítica y de debate en el marco del respeto y alejados de posturas ciegas, irracionales o politiqueras y, en consecuencia, actuar conforme a los principios constitucionales y la visión de País que deseamos construir. Algunos voceros gubernamentales anuncian, de manera escandalosa, el plan de desarme como una bandera de impacto para combatir la inseguridad en Venezuela, otros un tanto exagerados en sus anuncios, planes o cifras estadísticas parecen abusar de nuestra ingenuidad.

Ya antes, en época del Ministro de Interior y Justicia Pedro Carreño (2007, anunciaba, en estoicas declaraciones, que en su gestión se habían reducido la tasa de delitos en un 0,6 %, comparada con el mismo mes del año anterior; el anuncio de “tal cifra” resultaba mas que ridículo y risible por lo incospiscuo de la misma. Ahora, en el caso de los planes del gobierno nacional, para enfrentar y reducir el problema de la inseguridad en Venezuela, se propone ejecutar un anunciado y publicitado “plan de desarme” como bandera máxima de esta política de seguridad, dejando por fuera otros elementos que en mucho contribuyen para el grave problema de la inseguridad padecido en Venezuela y que, según las cifras oficiales, han venido incrementándose en los últimos años. No haremos mucho énfasis en contrariar la versión del periodista y Director del diario Ultimas Noticias, Eleazar Díaz Rangel, ni la de otros analistas, que basándose en encuestas y consultas realizadas por otros se han esforzado en disminuir el evidente problema de la inseguridad y en enfatizar, mas, una “sensación de inseguridad” percibida por el venezolano” diferente a la realidad.

En lo que respecta al elevado índice de violencia en la sociedad, incluso a nivel del lenguaje verbal, de uso común, no se plantean alternativas concretas que permitan ir disminuyendo este mal hábito que amenaza con convertirse en una seudocultura del venezolano, pese a que los primeros informes basados en estudios de investigadores de la conducta social, desarrollados por profesores universitarios, ya habían sido divulgados en reportajes periodísticos del diario Ultimas Noticias desde hace cuatro años, y que, además, han sido tema de discusión y abordaje por parte de instituciones internacionales adscritas a la ONU con amplio conocimiento en la materia, según las notas periodísticas del año pasado que abordan la problemática a nivel de estudiantes liceístas y otros niveles de la educación; según el diario ya citado. El mas reciente publicado en el diario capitalino el día Domingo ventisiete de Mayo del año dos mil doce en la página tres (Se requieren políticas públicas para enfrentar la violencia. Ultimas Noticias. Domingo 27 de Mayo de 2012. Pag3).

En el ámbito legal se promulgan leyes y modificaciones recurrentes en varios artículos del “cuartorepublicano” Código Orgánico Procesal Penal que hace referencia al aumento de la pena para delitos como el secuestro y hasta llegar a catalogarlo, incluso, como un delito violatorio de los derechos humanos, pero, paradójicamente, este tipo de delitos va en ascenso, en cuanto a las cifras en los últimos tres años; y en una diversidad de modalidades que han inspirado la realización de películas venezolanas de relativa connotación farandulera mas allá de nuestras fronteras. Paralelo a ello, otra gama de reportajes periodísticos ofrecen detalles sobre delincuentes que teniendo un amplio prontuario policial en este tipo de delitos y con elevado grado de notoriedad, como cabecillas de bandas y mafias, se atreven a subir videos en algunas redes sociales de la internet desde donde declaran exigiendo tratos mas justos por parte de sistema judicial encargado de juzgarlos y otros personajes con sus prontuarios, records e historiales son puesto en evidencia en cuanto a sus delitos, gracias a la acuciosidad del periodistas de investigación quienes hurgando en las hemerotecas logran retratar cada situación en una amplitud de casos, en donde luego de capturados y condenados no aparecen ni como privados de libertad ni aun como condenados o solicitados en los registros policiales o dictámenes “en línea” del Tribunal Supremo de Justicia; en una aparente y obligada presunción que este tipo de expedientes pudieran ser, inexplicablemente, limpiados o borrados por parte de alguna mano invisible y poderosa del burocratismo; muy similar al escandaloso caso del DAS colombiano durante el gobierno “Uribista”, de ocho años. Pero no vemos el primer detenido adscrito a las nóminas de las dependencias públicas u organismos responsables de las funciones del debido registro policial venezolano.

En lo que respecta a las acciones del narcotráfico no vemos política alguna, mas allá del decomiso de un lote de fincas, que la prensa bautizó como narco fincas, en el año dos mil siete; además de decomisos de “alijos” de droga con cantidades, relativamente, modestas que no tienen indicador efectivo de medición que permita valorar qué tan eficaces han sido las políticas de decomiso emprendidas por el Estado a mediano y largo plazo, o durante los años de los gobiernos de la cuarta y de la quinta republica; como si las acciones del narcotráfico no tuvieran peso específico y repercusión en cuanto a los índices de criminalidad y fomento en las variadas modalidades del crimen organizado y del hampa común, los cuales han ido incrementándose, acentuándose y estableciéndose en los últimos seis años. En lo que respecta a las cabezas del crimen organizado, es ingenuo pensar que la captura de un cabecilla del narcotráfico como Walid Makled no de a pensar sobre sus seguidores en el negocio o que “el tal negocio” se haya terminado, simplemente, con el procesamiento judicial de tres hermanos detenidos, en particular, en medio de un negocio tan permeable y tan mutante en las formas de continuarlo y preservarlo. En ese mismo orden, es muy llamativo que no se hable de civiles involucrados, de funcionarios del gobierno y de la oposición en un mayor numero de casos, mas allá del caso del magistrado Eladio Aponte, así como otros eslabones superiores o medios de los hombres militares, posiblemente, mezclados directa o indirectamente en estas acciones.

Se deja de lado, y no sutilmente, el problema de las deficiencias en la acción judicial y la presunta lenidad del poder judicial en Venezuela en todas sus instancias y escalas del servicio, que se extienden e incluyen el correcto funcionamiento de la Fiscalía General de la Republica como entidad garante del debido proceso acusatorio que representa al Estado. La Defensoría del pueblo tampoco escapa frente a este penumbroso catalogo de omisiones que, deliberadas o no, deben ser objeto de una revisión y un ”mea culpa” que debería incluirse dentro de las primeras acciones a la hora de elaborar el conjunto de políticas que enfrente el exigente futuro de la Nación, en materia de administración de Justicia. Varias omisiones, tanto en la Fiscalía como en la Defensoría, por parte del Estado, han quedado de manifiesto en los graves, escandalosos y mediáticos sucesos de las cárceles venezolanas, que aun con la designación de un ministerio no ha podido disminuirse. Estas deficiencias del Poder Judicial no solo es exclusiva de la Revolución Bolivariana, ya antes, durante el gobierno adeco, de los años noventa, el Poder judicial había condenado a cárcel a un escritor y periodista por atreverse a publicar sus reflexiones y criticas en un libro que había titulado: “Cuanto vale un juez” y que, posteriormente, fue indultado en el segundo Gobierno de Rafael Caldera.

Relativo a las mafias organizadas, fue notorio el caso de varias organizaciones delictivas que a finales de los años noventa fueron reseñadas por la prensa nacional, y muy organizadamente, cobraban vacunas en el estado Zulia a los propietarios de vehículos que, incluso, colocaban calcomanías y sticker a los vehículos “vacunados” para que otras “bandas de la competencia” no los robaran. Posteriormente, otras mas civilizadas “saltaron al estrellato” con el sonado caso de investigación periodística de “la Revuelta” en donde, inclusive, se encontraban empresas como PDVSA-Zulia. El problema, sin duda, es de vieja data y en épocas de la cuarta republica algunos ministros del interior, de los periodos de Carlos Andrés Pérez y Rafael Caldera, se atrevían a ofrecer declaraciones televisivas en donde manifestaban la existencia de mafias que además de sacar vehículos robados, por vía del contrabando hacia la vecina Colombia, también se encargaban de venderlos a empresas que, posteriormente, los ofrecían legalmente a Ministerios del gobierno colombiano. Incluso, alguno de ellos se atrevió a dar detalles y elaborar un listado de los mismos, que por alguna razón no se concretó, posiblemente por presiones económicas de empresarios vinculados del negocio o de las mafias.

Algunas revistas especializadas (SIC del Centro Gumilla) han publicado trabajos sobre la inseguridad y el crimen en Venezuela, con conocedores del tema, cuyos análisis, un tanto tendenciosos, trazan una línea política que aparenta estar dentro de los limites de la objetividad pero que lejos de contribuir al debate de este flagelo social impiden una discusión ampliada y en mayor profundidad, coarta la posibilidad de discusión entre la gente común y la sociedad en su conjunto, al no lograr colectivizar el problema con un lenguaje accesible, dejando de lado a una gran mayoría de personas que por haber padecido o estar expuestos diariamente el problema, están cansados y muy dispuestos a realizar los aportes. Se habla de la inteligencia popular pero los medios de participación y de denuncias serán nulos si no se cuenta con un Poder judicial y una Fiscalía enérgica en sus acciones y respuestas, o con casos ejemplarizantes en su accionar. De igual manera, con un sistema carcelario colapsado en su totalidad; directores y capitanes enriquecidos, inexplicablemente, “tribus judiciales” conformadas por jueces de quienes se presume las redacciones de dobles sentencias que venden a abogados defensores como al mejor postor; una sola cárcel construida en el lapso de la Revolución, estado Lara; y que hoy ostenta un espectáculo dantesco conocido como “El Coliseo” utilizado por los privados de libertad para dirimir sus diferencias internas por el control de sus fechorías; muy distinto a la visión socialista del “reacondicionamiento” de la conducta de quienes delinquen. Varias naciones de América Latina se han visto envueltas en el auge del crimen urbano en casos emblemáticos de pandillas en El Salvador, Brasil con sus favelas llenas del mercado de la droga, Costa Rica entre otros y, recientemente, México con una violencia generada a partir de los carteles del narco que intentan doblegar, aun mas, las acciones del Estado. Colombia, en donde ha explotado un escándalo que pese al los intentos de opacarla extralimitó sus fronteras y aun continua siendo tema de reseñas reiteradas en los medios internacionales, que desde Europa lo han bautizado como la parapolítica y el Narco-Estado.

Reconocemos las iniciativas de las normativas legales contra la proliferación y venta de juguetes bélicos, por medios electrónicos y que los padres, erróneamente, inculcaban una formación violenta con los juguetes de los niños; reconocemos, además, las decisiones de Fundacredesa con la orden de sacar las narconovelas de la trasmisión televisiva en 2011 y demás programas con alto contenido de violencia; entre otros. Pero falta mucho y, a veces, se tiene la percepción de que pudieran tomarse otras acciones y acelerarse, corregir o acentuar otras ya implementadas. No manejamos el tema de la inseguridad y carecemos de herramientas sociales que permitan abordar el tema en mayor profundidad, pero pueden abordarse campañas televisivas en medios públicos y privados, micros radiales y publicidad generalizada en vallas viales, en la prensa, con ejes temáticos que incidan para una mejor convivencia, talleres formativos o políticas ampliadas, con mecanismos de medición y valoración a mediano y largo plazo que permitan el reajuste en algunas medida, posterior a su valoración en el tiempo y al logro de las metas parciales; inclusive, la incorporación de las empresas informativas privadas que de manera gratuita, o por exigencia del Estado, deberían hacer su aporte a la formación del “hombre nuevo” con valores y principios; y a la reducción de los graves índices de inseguridad al que todos estamos expuestos, desde el mas humilde hasta el mas adinerado.

No se exigen acciones represivas para enfrentar los elevados índices del crimen, menos aun de acciones que violenten los derechos humanos, pero si en regímenes estrictos, como Cuba, el General Ochoa de la Revolución fue detenido y fusilado por sus negocios ilícitos en los años ochenta; tampoco es ingenuo pensar que personeros del alto gobierno puedan estar salpicados por las mafias de toda índole que aquí hacen vida. Tenemos un satélite, tenemos una empresa telefónica nacionalizada (Cantv) que controla y puede hacer el seguimiento a las telecomunicaciones, mantenemos alianzas con la cuba socialista que posee mas de sesenta años de experiencia en espionaje e investigación secreta del crimen organizado, algo podemos hacer; no vengan señores estrategas y asesores del alto gobierno en políticas de seguridad con un único Plan de desarme para enfrentar la creciente y grave inseguridad en nuestro País…Si no se incluyen estas y otras variables no consideradas en este breve escrito, que deben ser expuestas, desarrolladas y discutidas por expertos en la materia, puesto que desconocemos el tema; sencillamente, nos declaramos en duda frente a un anunciado plan de desarme que no aborda otros álgidos aspectos. Mientras escriben los, públicos, intelectuales de la izquierda política como Gerónimo Peres Rescaniere, Luis Brito García, Roberto Malaver, Roberto Hernández-Montoya, Margarita López Maya y otros escritores afectos al proceso revolucionario; hagamos nuestro aporte, aun, con nuestras limitaciones y restricciones.

Finalmente, se recomienda a los lectores interesados en ampliar esta discusión: hacer una lectura y un análisis crítico de este insumo, solamente, entre los seguidores “duros” de este proceso político en aras de no estigmatizar estos aportes como procedentes de un “traidor” o de alguien perteneciente al bando contrario y coptar las posibilidades del debate entre los militantes de la izquierda, verdaderos y genuinos impulsores morales de estos avances.


Fernando Tamayo-Freytez. Sanare, Lara.